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Familia fue rescatada por intoxicación con monoxido de carbono

La intoxicación por monóxido de carbono -gas venenoso, sin color ni olor, que se produce por la combustión incompleta del carbono y que está presente en materiales tales como leña, carbón de leña, gas, kerosene, alcohol, gas oil, nafta, cuya inhalación provoca que se reemplace el oxígeno en el torrente sanguíneo con la consecuente falta de oxígeno, dañando el corazón, el cerebro y otras partes del cuerpo- es una situación muy común en esta época de bajas temperaturas, donde las personas de escasos recursos buscan combatir el frío con braseros.

Esta modalidad, muy empleada, casi provocó una tragedia ayer a la madrugada, en el departamento Valle Viejo.

A la 1:30 aproximadamente, un llamado alertó a los efectivos de la Comisaría de San Isidro, que en el barrio Cooperativa de la localidad de Sumalao, había una mujer de 36 años junto a sus dos hijos de 17 y 10, semiinconscientes, en el interior de una de las habitaciones del inmueble.

La familia fue encontrada por  otro morador de la vivienda quien, al regresar a la hora antes mencionada, advirtió un fuerte olor a humo en el interior del inmueble y al dirigirse a ver a sus familiares, los halló semiinconscientes en las camas. Junto a estos había una brasero que estaba prácticamente apagado.

De inmediato, esta persona llamó a la Policía, cuyos efectivos, al llegar, socorrieron a la mujer y a sus hijos, quienes estaban aún en el interior descompensados, ya que habrían inhalado monóxido de carbono al dejar un brasero con carbón encendido.

Luego de brindarle los primeros auxilios, los efectivos convocaron al personal médico del SAME quien, seguidamente, trasladó a estas personas a los hospitales “San Juan Bautista” y de Niños “Eva Perón” de esta ciudad Capital para la asistencia correspondiente.

Más tarde, se conoció de fuentes hospitalarias que la mujer y sus dos hijos se recuperaban favorablemente, por lo que durante la jornada podrían recuperar el alta médica.

Tanto desde la Policía como del organismo de salud, se recomendó que en caso de emplear este tipo de elementos para calentar los ambientes se recuerde dejar una pequeña ventilación para la circulación del aire.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas pueden variar de una persona a otra. Quienes tienen mayor riesgo de intoxicación son los niños pequeños, los adultos mayores, las personas con enfermedades cardíacas y/o pulmonares, los fumadores y las personas que habitan en zonas de gran altitud.

El principal riesgo de este tipo de intoxicación es que, en muchos casos, la persona no es consciente de los síntomas. Estos pueden ser:

Dolor de cabeza, náuseas o vómitos, mareos acompañados de cansancio, letargo o confusión, desmayo o pérdida de conocimiento, alteraciones visuales, convulsiones y hasta un estado de coma.

Pueden producirse otros síntomas parecidos a una intoxicación alimentaria, un cuadro gripal, un problema neurológico o cardíaco. Es decir, ante la inhalación de este gas venenoso, puede parecer que la persona tiene otra patología. Ante la sospecha de estar sufriendo intoxicación por monóxido de carbono:

Abrir ventanas y puertas. Salir a tomar aire fresco inmediatamente. Apagar los artefactos de gas. Concurrir con urgencia a un centro de salud u hospital y/o comunicarse inmediatamente con un servicio de emergencias médicas.

¿Cómo se puede prevenir?

Para prevenir la intoxicación por monóxido de carbono es elemental el control de las instalaciones y el buen funcionamiento de artefactos, así como es importante mantener los ambientes bien ventilados.

Control de instalaciones:

Controlar la correcta instalación y el buen funcionamiento de los artefactos: calefones, termotanques, estufas a gas, salamandras, hogares a leña, calderas, cocinas, calentadores, faroles, motores de combustión interna en automóviles y motos, braseros.

Examinar especialmente las salidas al exterior de hornos, calefones, estufas y calderas para asegurarse que están permeables y en buen estado.

Hacer una verificación de las instalaciones con personal matriculado que pueda identificar y corregir los desperfectos de la fuente generadora de monóxido de carbono.

Existen distintos signos que muestran que un artefacto no está funcionando bien, por lo que resulta urgente hacer revisar la conexión por un gasista matriculado.

Comprobar que la llama de estufas y hornallas sea siempre de color azul. Si es anaranjada es señal de mal funcionamiento.

Lo más notorio en un conducto de gas que no esté bien puesto o mal tapado es el rastro de una mancha negra en el techo y en la pared (en el recorrido que hace el caño).

Ambientes bien ventilados:

Comprobar que los ambientes tengan ventilación hacia el exterior.

Ventilar toda la casa una vez al día, aunque haga frío.

Dejar siempre una puerta o ventana entreabierta, tanto de día como de noche y aún cuando haga frío.

Si se encienden brasas o llamas de cualquier tipo, no dormir con estas encendidas y apagarlas fuera de la casa.

No usar el horno u hornallas de la cocina para calefaccionar el ambiente.

No mantener recipientes con agua sobre la estufa, cocina u otra fuente de calor.

El calefón no debe estar en el baño, ni en espacios cerrados o mal ventilados.

No encender motores a combustión (grupos electrógenos, motosierra, etc.) en cuartos cerrados, en sótanos o garages.

No mantener el motor del auto en funcionamiento cuando el garaje está cerrado.