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Hoy hace un mes era asesinada Brenda Micaela Gordillo

Brenda Micaela Gordillo
Brenda Micaela Gordillo

Domingo primero de marzo. La familia Gordillo de Valle Viejo recibía la devastadora noticia. Brenda Micaela, la única mujer de cuatro hermanos, había sido asesinada y su cuerpo, quemado. El móvil del horrendo homicidio y femicidio que conmocionó no solo a los catamarqueños, sino también a toda la Argentina es un misterio. Naim Vera, el joven de 19 años que confesó a los efectivos de la División Investigaciones de la Policía de la Provincia haber quemado y enterrado el cuerpo de Brenda Micaela, no habló al ser indagado por el fiscal Hugo Costilla, quien investiga la causa. Sin embargo, trascendieron múltiples motivaciones, desde el odio a la joven por, supuestamente, hostigarlo con que estaba esperando un hijo suyo, a querer “deshacerse” de ella contratando un “sicario” para que la “matara”, lo que, finalmente, terminó haciéndolo él con sus propias manos. Hoy, recluido en el Servicio Penitenciario de Miraflores, Naim comparte los días con otros presos -algunos a quienes ya le dictaron condena y otros, con la prisión preventiva o el control de detención confirmado -como es su caso- en el pabellón de “buena conducta”. Hasta el momento, no se ha reportado ningún incidente del que haya sido protagonista, aun cuando desde el penal se quejaron por el supuesto “trato  preferencial” que recibe.

Brenda Micaela Gordillo
Brenda Micaela Gordillo

La realidad afuera del penal es otra para la familia de la joven Brenda Micaela Gordillo (24), quienes, a pesar del tiempo transcurrido, aún esperan a que regrese a casa. También recluidos, pero en su hogar, por el aislamiento social obligatorio emitido por la Presidencia de la Nación, la mamá de Brenda junto a sus hermanos se apoyan para no caer y, pese al dolor que los invade, siguen firmes en la lucha de “Justicia para Brenda”. Si bien por la cuarentena obligatoria las marchas pacíficas que se habían iniciado todos los lunes para pedir por justicia y una “condena ejemplar para su femicida” se suspendieron, las redes sociales se convirtieron en sus voces.

Ayer, la mamá de Brenda hizo llegar una carta a este diario. Una carta manuscrita en la que recuerda a su hija como la niña que era para ella y, también, se dirige a su “femicida” y a “su familia”, a quienes dice “no perdonarlos”. Está escrita desde el dolor más profundo que una madre puede sentir por la pérdida de una hija, pero más ella, a quien se la arrebataron de la manera más cruel.

“Brenda. Hoy ya hace un mes que no te tengo, mi niña. Te extraño, te sigo esperando. Espero a que regreses del trabajo. Te espero con la comida ya lista. Comías y luego descansabas, y te leventabas a merendar. Eras una niña sin maldad. Te gustaban los niños. Te gustaba compartir con tus tías cada día que venían. Una niña que se hacía querer, familiera. Ayudabas a los que necesitaban. Te gustaba llevar a tu hermanito a merendar. Me hacías un regalito cada vez que cobrabas. Cuando tus abuelos venían, los atendías con todo el amor que sentías por ellos. Les tenías paciencia, los traías y llevabas de Huaycama cada vez que podías. No tenías maldad, mi niña, ¿por qué te arrebataron así la vida?…” inicia la carta. (ver recuadro carta completa).

La causa

En cuando a la causa judicial, la investigación está prácticamente concluida, según indicaron voceros cercanos al expediente consultados por LA UNION. Si bien es cierto que la Justicia trabaja en una feria extraordinaria ante el dictado del aislamiento social y obligatorio, y la causa de Brenda Micaela, como muchas otras investigaciones judiciales, no se “han movido” desde el miércoles 18 de marzo, en la causa de Brenda solo resta incorporar algunas pruebas, como la lectura del contenido de los teléfonos celulares tanto de la víctima como del acusado; el resultado de la pericia toxicológica y de los informes psicológicos y psiquiátricos de Vera, cuyos resultados ya fueron remitidos al fiscal. Estas pruebas, más algunos testimonios restan por incorporar, entre ellos, el de dos testigos ofrecidos por la querella de la familia de la víctima, quienes aportarían datos y pruebas acerca de la existencia de una relación de pareja entre Brenda y Naim y el testimonio del exconvicto, quien fue “contratado” por el imputado y a quien le pagó una importante suma de dinero para que acabara con la vida de Brenda, unos días antes del trágico final de la joven chacarera. Con Naim Vera preso en la cárcel de Miraflores y las pruebas recolectadas por los investigadores, que ubican y responsabilizan a Naim del horrendo homicidio y femicidio de Brenda Micaela, la causa no solo está esclarecida, sino que, además, el fiscal podría en breve enviarla a juicio, pudiéndose, de igual manera, concretarse este mismo año el debate oral y público.

La carta

Brenda. Hoy ya hace un mes que no te tengo, mi niña. Te extraño, te sigo esperando. Espero a que regreses del trabajo. Te espero con la comida ya lista. Comías y luego, descansabas y te levantabas a merendar. Eras una niña sin maldad. Te gustaban los niños. Te gustaba compartir con tus tías cada día que venían. Una niña que se hacía querer, familiera. Ayudabas a los que necesitaban. Te gustaba llevar a tu hermanito a merendar. Me hacías un regalito cada vez que cobrabas. Cuando tus abuelos venían, los atendías con todo el amor que sentías por ellos. Les tenías paciencia, los traías y llevabas de Huaycama cada vez que podías. No tenías maldad, mi niña, ¿por qué te arrebataron así la vida?

Tu femicida, Naim Vera Menem, nos rompió el alma. Nos mató en vida con lo que te hizo. ¿Por qué? Si ella era un ángel y vos lo sabías, ¿tanta maldad tenés? ¿Por qué hiciste eso con mi hija, con mi niña? Nunca te perdonaré, ni a vos, ni a tus padres por criar a un monstruo que solo hizo daño, por intervenir para que tengas privilegios y por querer sobornar al fiscal Hugo Costilla para la prisión domiciliaria.

Te digo que estoy y estaré más fuerte que nunca y no descansaré hasta que estés en una prisión, en un pabellón común y sin los privilegios que tenés, porque no los merecés. Llegaré hasta las últimas consecuencias para que te pudras en la cárcel. No servís para salir, mucho menos para llevar una vida como si nada en la sociedad. Porque el 1 de marzo fue mi hija, mi niña. Mañana, puede ser otra si la Justicia no para esto.

Te prometo, mi niña, que si para que me escuchen y se haga justicia tengo que morir, lo haré.

La familia Vera Menem, quienes desde un principio  prometieron NO meter su apellido ni posición económica de por medio, nos han demostrado, con el pasar de los días, la clase de cínicos e hipócritas que pueden llegar a ser: abogados desde Córdoba, peritos particulares y, ahora, debemos sumar a la lista de actos tan vergonzosos y asquerosos como lo es un soborno. ¿Hasta dónde pretenden llegar para tapar la monstruosidad que su hijo, NAIM VERA MENEM, cometió en contra de Brenda? Negar los innegable. Salvar lo insalvable.

Ni la familia ni la sociedad vamos a permitir que este ser inhumano quede en libertad. Vamos a exigir hasta el último momento condena máxima para tu femicida. Para que tengas -y tengamos- la paz que merecés. Vamos a recordarte y amarte para siempre, Brenda.