Aseguró que la inversión fue realizada a través de «una empresa, totalmente bancarizado y por una cuenta corriente. Ellos hicieron los depósitos todos los meses hasta que se cumplió el contrato».
«Nunca tuve trato personal con Bacchiani. Este tipo de inversiones gozaba de buena salud pero vi cosas que no me transmitían confianza y dejé de invertir en la empresa», remarcó. Dijo además que la versión del trader «me tomó por sorpresa» y consideró que Bacchiani, «para mí, no está bien de la cabeza. Uno lee la indagatoria y de la nada me cita».
Adelantó que no realizará presentaciones judiciales para «no hacerle perder tiempo a la Justicia por denuncias por calumnias e injurias de alguien que es un delincuente o un estafador. No descarto ninguna hipótesis pero no tengo ningún elemento para aseverar algo», finalizó.
Los culpables
En sus declaraciones, Bacchiani dijo que a partir de octubre de 2021 «apareció de manera repentina la denuncia del primer mandatario provincial y fue inevitable que dentro de mis inversores se genere pánico y se haya provocado una corrida financiera en mi empresa».
«Esto me generó a mi persona una operación mediática, y la gente venía -el inversor-, a preguntar qué pasaba, si esa denuncia del Gobernador podía afectarlos. Y la gente retiraba sus capitales. Tenía operaciones puestas a futuro y las tuve que bajar. Debí cancelar contratos de antemano», manifestó.
La corrida
«Nombraré un episodio violento que sucedió en la empresa de una persona conocida del ámbito político que vino a prepear. Él tenía una inversión de 30 o 40 millones de pesos. Él hizo el contrato a través de una SRL trucha, sin papeles. Estoy hablando de Alfredo Marchioli, que de una manera muy vehemente quiso golpearnos ya que quería cancelación total de deuda en forma anticipada», explicó.
Recordó que en ese momento estaba acompañado por su contador Iván Segovia y su abogado Lucas Retamozo. «Yo decidí cancelar su contrato y se le reintegró el dinero, porque la gente pensaba que con la denuncia íbamos a cerrar la empresa», dijo.
Traicionado
Bacchiani reiteró que fue víctima de sus socios, de su exesposa Zaraive Garcés Rusa, de sus asesores legales y de su escribana.
Para justificar la cesación de pago, la quiebra de su empresa y de su patrimonio personal declaró: «Quiero pedir disculpas a mis inversores, a mi familia (…) porque veo que en estos factores exógenos hay una responsabilidad mía de no haber tomado acción como lo hice antes».
«Cuando tuve que echar a alguien lo eché y me basé mucho en la confianza de las personas que quedaban. Ciegamente, nunca les puse reparo o una auditoría encima. La verdad fui negligente en ese aspecto. Tengo la virtud de tradear. Me falló el tema de la fama. Fui una persona públicamente muy expuesta y eso me jugó en contra. Muchos inversores me lo decían. Inclusive coqueteé en política y no fue bueno», finalizó.