La hermana de dos jovencitas que denunciaron a un radiólogo por abusar sexualmente de ellas pide que la causa que investiga al presunto agresor sexual siga siendo investigada y no se archive, tal y como le informaron que sucedería. Las dos adolescentes se encuentran psicológicamente muy afectadas y piden que se haga justicia luego de los aberrantes hechos que padecieron.
La hermana mayor de las presuntas víctimas, de profesión médica, dialogó con El Esquiú.com para relatar el gran padecimiento de las jóvenes, que en el momento de los hechos -en 2014- tenían 17 y 12 años y que en la actualidad, con 14 y 19, padecen ataques de pánico, angustia y hasta presentan tendencias suicidas.
“A la más chica mi hermano la encontró en el baño en septiembre pasado; se quiso ahorcar”, explicó la joven, que busca que la causa siga siendo investigada y el hombre esté tras las rejas.
“Nosotros hicimos la denuncia en septiembre de 2014, luego de que mi hermana menor nos relatara lo sucedido. En ese momento pusimos un abogado, que nos dijo que todo marchaba bien; pero a pesar de que le pagamos anticipado, no hizo nada, porque hoy nos encontramos con que a la causa no se le agregó ninguna de las pruebas y está todo en cero”, explicó.
Asimismo, la médica relató que luego contrataron a otros letrados, pero corrieron con la misma suerte. “Hablamos con el fiscal Ezequiel Walther, que es el que investiga la causa y nos dijo que nos quedemos tranquilos, pero lo último que hemos sabido es que la causa está por ser archivada”, se quejó, agregando que “evidentemente los abogados de él -el radiólogo imputado- sí trabajaron, porque presentaron testimonios y pruebas, pero de nuestra parte no había nada”, expresó.
“Él fue detenido en octubre de 2015 y lo imputaron, pero sabemos que estuvo en el penal una sola semana y después salió en libertad, aunque de esto nunca se nos informó. Éste es un caso muy grave y mis hermanas ahora están sufriendo las consecuencias. Están muy mal. Necesitamos que se haga justicia para cerrar este tema y que ellas se queden tranquilas. Él vive a dos cuadras de nuestra casa”, indicó.
“Amigo” de la familia
La mujer contó que el acusado era amigo de la familia y los padres de las jovencitas le depositaron toda su confianza. “Ellas practicaban atletismo con él. Mis padres lo invitaban a comidas, a cumpleaños y a fiestas familiares. Era alguien de suma confianza, hasta que mi hermana más chica se quebró y contó lo que le había sucedido. Recién allí mi hermana más grande contó todo; él la tenía amenazada para que se calle”, expresó.
Según la denuncia de las hermanas, el hombre habría abusado sexualmente de la adolescente, a la que habría accedido carnalmente en mayo de 2014 y en septiembre del mismo año habría tocado a la más chica en sus zonas íntimas. Esta última tenía 12 años y los hechos se habrían dado en el domicilio del profesional.
La familia, ahora acompañada por una nueva abogada, se encuentra abocada en la búsqueda de justicia para las adolescentes.








