Durante la última semana, hubo un alarmante incremento en las denuncias judiciales por secuestros virtuales. Esta modalidad telefónica del «cuento del tío” fue intentada principalmente en domicilios ubicados en el centro y oeste de la Capital.
Fuentes policiales consultadas por El Esquiú.com indicaron que al menos cinco denuncias fueron radicadas en las Unidades Judiciales Nº 1 y 4 por parte de personas que atendieron llamadas de números ocultos y una voz con tonada local intentó embaucarlos.
Las mismas fuentes señalaron que afortunadamente los damnificados no llegaron a entregarles dinero ni otros elementos a los falsos secuestradores. «Por suerte, la gente estuvo precavida. Los medios vienen destacando las formas que tienen de engañarlos y ahora ya no les siguen tanto el juego como antes”, señalaron.
En las llamadas, una persona que ya hizo una investigación previa le indica a quien atiende que un familiar cercano, generalmente alguien que vive en el mismo inmueble pero no se encuentra momentáneamente, sufrió un accidente. Así juegan con el nerviosismo y la preocupación para obtener mayores datos personales que puedan serles útiles.
Una segunda voz simula ser el familiar en aprietos y comienza a llorar diciendo que en realidad lo tienen secuestrado. De ahí en más, la primera voz intenta negociar con el damnificado una suma económica en concepto de «rescate”. Es importante señalar que siempre el timador intentará cerrar la estafa de forma exitosa en el menor tiempo posible, por lo que amenazará y apurará a quien lo haya atendido.
Es fundamental en estos casos que la víctima del engaño sepa mantener la calma y no facilitar nunca datos sobre el familiar que presuntamente está cautivo. Gracias a la tecnología de los teléfonos celulares, hoy en día el tener la grabación de la llamada también puede ser un dato de gran valor a la hora de realizar una denuncia para dar con los responsables.
¡Cuidado!
Es importante saber cómo actuar en caso de ser llamado por un secuestrador virtual:
– Guardar precaución sobre llamadas con prefijos desconocidos o números ocultos.
– Mantener la calma.
– Dejar hablar al emisor y grabarlo de ser posible.
– No facilitar datos personales de ningún familiar ni propios.
– Dar aviso a la policía y/o hacer la denuncia.
– Nunca efectuar por cuenta propia pagos de dinero u objetos de valor.








