Un empleado municipal que aún trabajaba en el viejo Mercado de Abasto de avenida Presidente Castillo fue encontrado calcinado ayer tras explotar una oficina ubicada en el lugar.

Sus allegados señalaron que se oponía a ser trasladado al edificio nuevo y que se habría rociado combustible para luego iniciar el foco ígneo.
Rafael «Basura” Vera, de 54 años, se dedicaba al cobro del estacionamiento de la playa del mercado y con el paso de los años, se había convertido en todo un personaje de la zona. Solía trasladarse a bordo de una motocicleta de marca Gilera tipo chopera, de color rojo, con una sirena.
Ayer, alrededor de las 14, los empleados y feriantes del predio sintieron una explosión proveniente de la oficina administrativa donde había entrado minutos antes Vera.
Tal fue la magnitud del estallido que los vidrios se reventaron por completo y una parte del techo, construido en chapa, también se desprendió.
Las llamas se expandieron también hacia una segunda oficina contigua y tres dotaciones de Bomberos trabajaron para sofocar el fuego.
Compañeros de «Basura” intentaron abrir la puerta para ver si podían socorrerlo, pero ésta parecía trabada desde adentro. Personal de Bomberos ingresó en los minutos posteriores, pero no hubo nada que hacer; el cuerpo de Vera se encontraba sin vida y en avanzado estado de carbonización.
La Policía trazó los perímetros correspondientes y con el correr de los minutos, familiares del municipal llegaron al predio tras enterarse por los medios.
El personal trabajó en el lugar bajo las directivas del fiscal de instrucción en turno, Mauricio Navarro Foressi, quien estaba presente en el lugar. Horas después, la unidad Bravo 4 de Bomberos trasladó el cuerpo hacia la morgue judicial.
De las primeras pericias se desprendió que el hombre ingresó al lugar con un bidón con combustible e inició el siniestro, encerrándose desde adentro. Los investigadores descartaron la existencia de una garrafa u otros elementos inflamables, ya que la oficina se utilizaba como archivo.
Versiones
Respecto a la drástica determinación de Vera se tejieron varias hipótesis iniciales. Una de ellas da cuenta de que el hombre habría discutido fuertemente con una autoridad del lugar, quien lo amenazó con correrlo del lugar.
Todo ello enmarcado en el traslado que se está realizando de los feriantes hacia el nuevo Mercado de Abasto ubicado antes de la Circunvalación.
Esta versión fue abonada por familiares y allegados de Vera, quienes dijeron a El Esquiú.com que tras la discusión el hombre dijo que de allí no lo iban a poder sacar con vida.
Un hombre, quien pidió la reserva de su identidad, contó que habló con Vera una media hora antes del hecho, cuando dejó el auto en la playa de estacionamiento para ir a buscar remedios a Osep.
El testigo indicó que «Basura” se encontraba acongojado y llorando, pero desconocía fehacientemente los motivos.
En declaraciones a los medios, sus compañeros de trabajo y otros feriantes cargaron las tintas contra la transición a la que se resisten.
De todos modos, la Justicia será la encargada de determinar cómo transcurrieron los minutos previos al episodio que terminó con el hombre muerto.








