Finalmente el juez de la Cámara en lo Criminal de Tercera Nominación, Rolando Palacios, condenó a Jorge Guzmán, alias «Ramonilla”, a la pena de 10 años de prisión tras encontrarlo culpable del delito de abuso sexual con acceso carnal.
El fiscal Rubén Carrizo había mantenido la acusación y pidió 11 años de cárcel.
Por su parte, el defensor Orlando Barrientos siguió sosteniendo su supuesta inocencia.
Los familiares de la víctima escracharon al acusado a la salida de la Cámara.
El novio de la adolescente de 15 años y su madre hablaron ante el juez y dieron la misma versión que durante la denuncia.
El joven, quien habría sido acusado por Guzmán de «entregar” a la menor a cambio de dinero por favores sexuales, negó rotundamente lo sucedido y siguió sosteniendo que él solo ingresó al boliche bailable para buscar una campera y cuando salió el remisero ya se la había llevado.
Además contó que seguía con su novia y que actualmente estaba embarazada de aproximadamente siete meses.
Tras escuchar su versión y recordar las pruebas de ADN que pesaban sobre él, entre ellas el examen de ADN que arrojó resultados positivos y las diferentes versiones que ofreció durante el proceso, además de que se fugó, el fiscal mantuvo la acusación y pidió la pena de 11 años de prisión.
Por su parte, el defensor repitió la última versión de Guzmán, quien dijo que la adolescente se habría ido con él por propia voluntad y para mantener sexo a cambio de dinero.
También señaló que no habría elementos para sostener que ella fue abusada, ya que no habría secuelas psíquicas realmente comprobables.
Luego de analizar lo vertido en el debate, el juez determinó condenar a Guzmán a la pena de 10 años de cárcel.
A la salida del debate, cuando el personal del Servicio Penitenciario lo llevaba, la familia de la adolescente le gritó su bronca, ya que con sus palabras habría ensuciado a la víctima.
El episodio
Los hechos se habrían registrado en septiembre del año pasado a la salida del boliche denominado «Bigote”, ubicado en la avenida Del Pino, en la zona alta de la ciudad Capital.
La víctima fue subida al remís por su novio, alcoholizada, y él que conocía al remisero le pidió que lo espere porque había olvidado algo en el local.
Cuando el joven salió del local bailable el remisero y su novia ya no estaban.
De acuerdo con la investigación, el acusado la había llevado a un sitio baldío para abusar sexualmente de ella, pero luego habría logrado escapar.








