Concluida la etapa de instrucción penal preparatoria, se elevó a juicio la causa contra Raúl Fernando Varela, el verdulero acusado de ultimar de un balazo en la cabeza a Guillermo Arias, el 11 de abril de 2014.
El caso trascendió a través de los medios como de “justicia por mano propia”, ya que el comerciante habría ido a buscar a Arias a su domicilio luego de que su mujer e hija le relataran que éste, acompañado por otro joven, habían ingresado a robar a su comercio.
De acuerdo a la investigación que se realizó luego del hecho, Varela habría buscado al cómplice del joven, Luis Daniel Bulacios, a quien entregó a autoridades policiales.
A Arias, sin embargo, lo habría ultimado en la vía pública, frente a su domicilio.
Por este motivo, el verdulero responde por la calificación de “homicidio agravado por el uso de arma”, pero luego de estar detenido unos meses, se le brindó el beneficio de la prisión domiciliaria por presentar problemas de salud, condición que mantiene hasta ahora.
Pedido de nulidad
Cabe recordar que el padre del joven muerto, Oscar Arias, solicitó meses atrás que se le revoque al imputado el beneficio de la prisión domiciliaria, teniendo en cuenta que el acusado no habría cumplido con las condiciones que ésta requiere y que había sido visto en distintos puntos de la ciudad, en una clara violación a las disposiciones judiciales.
La Justicia interviniente, pese a esto, no hizo lugar al pedido de la familia del fallecido.
Drogas
El padre de Guillermo reconoció ante los medios de comunicación que su hijo actuó bajo la influencia de los estupefacientes y que desde hace años intentaba, aunque infructuosamente, rescatarlo de este flagelo.
El hombre tras el hecho, declaró que a su hijo “lo mataron como a un perro” y nunca alcanzó a recibir la ayuda que necesitaba para salir de su situación de drogadependencia.








