El joven de 29 años acusado de abusar sexualmente de su sobrina de 12 se quebró ante los jueces de la Cámara Penal Nº 2 y confesó los aberrantes hechos por los que está acusado. Asimismo, cuando la secretaria leyó los cargos en su contra reconoció ambos hechos por los que viene incriminado y pidió perdón a su familia y a su amigo, el supuesto cómplice de 50 años -estudiante de derecho-, que a su turno negó haber tenido conocimiento de que su departamento era utilizado para someter a la menor, que era hija de la hermana de su coimputado.

 

Seguidamente, las partes desistieron de la concurrencia de la víctima y testigos que incorporaron por su sola lectura a la causa y el tribunal compuesto por los jueces Rodolfo Bustamante, Raúl Guillamondegui y Jorge Álvarez Morales pasó el debate a un cuarto intermedio hasta mañana, cuando se expondrán las conclusiones finales y posiblemente se conozca la sentencia para los acusados.

 

Los aberrantes hechos que fueron confesados por el principal imputado fueron cometidos en dos domicilios de esta Capital, en circunstancias en que la niña quedaba al cuidado de su tío. El sujeto -de acuerdo a lo manifestado durante el debate- habría iniciado con tocamientos desde que la menor tenía apenas ocho años de edad, hasta que finalmente la accedió carnalmente a los 12, presuntamente con el conocimiento de un amigo, cómplice que facilitaba su departamento, donde se habrían cometido los hechos.

 

Es este sentido que el otro imputado, al momento de prestar declaración frente los jueces, no aceptó las disculpas y expresó -según fuentes judiciales- que en ningún momento tuvo conocimiento de los abusos que se cometían en su departamento y que si bien el tío de la niña acudía con frecuencia al domicilio en cuestión, nunca pensó que su amigo sometiera a la pequeña a sus bajos instintos.

 

Cabe destacar que el principal imputado confeso pidió disculpas tanto a su propia familia como a su amigo, a quien apartó de la causa al intentar aclarar que nada tenía que ver en relación con el aberrante hecho del que se lo acusa. Según la información a la que pudo acceder este medio, al realizar la declaración se quebró y mostró su arrepentimiento ante el tribunal.

 

La causa fue investigada por el fiscal de instrucción Roberto Mazzucco. Las imputaciones que recaen en contra de los acusados son «abuso sexual simple, agravado por la guarda” el primer hecho y «abuso sexual con acceso carnal continuado, agravado por la guarda”, todo en concurso real para el hermano de la madre de la víctima, mientras que para el amigo le cabe la acusación de partícipe secundario en el segundo hecho.

Hechos

En distintas oportunidades y de forma continuada, a mediados de 2010, según información proporcionada por fuentes judiciales, habría comenzado el calvario de la menor, que cuatro años más tarde sería denunciado por los progenitores de la niña cuando ésta tenía 12 años.

En el primer hecho, había llevado al cine a la pequeña junto a una novia que tenía en aquel entonces. Luego de dejar en su casa a su pareja, el acusado habría detenido su automóvil en un lugar oscuro, que aprovechó para amparar sus actos impúdicos. A partir de allí, no paró de actuar de idéntico modo en cada ocasión en la que quedaba a solas con su sobrina.

 

El familiar tenía estos momentos a solas con la niña, ya que su hermana, confiando en él, le había encargado que retire a la pequeña de la escuela y la traslade hasta el predio donde se realizaban las clases de educación física.

 

La situación se tornó más grave aún cuando entró en escena un amigo del acusado principal, quien, según la instrucción de la causa, tenía pleno conocimiento de los sometimientos sexuales a los que su amigo sometía a su sobrina. Del material probatorio recolectado por el fiscal Mazzucco, surge que el hombre, profesor de yudo y estudiante de derecho-, le facilitaba un cuarto en su inmueble a los fines de que el tío de la niña pudiera saciar sus perversiones con ella. Estos episodios también habrían ocurrido numerosas veces.

 

La situación tuvo fin cuando la niña se animó a relatarle a su progenitor el calvario por el que le tocaba pasar cada vez que debía quedar bajo la guarda de su tío. El hombre interpuso la correspondiente denuncia para que inicie la investigación penal.

 

Tras quedar detenidos, el tío imputado negó los hechos y dijo que nunca quedaba a solas con la niña, mientras que su amigo expresó que desconocía lo que pasaba en su domicilio entre víctima y victimario.

 

El fiscal Mazzucco ordenó diversos informes médicos y psicológicos, además de la realización de una Cámara Gesell practicados a la víctima y la toma de declaraciones testimoniales. Las pruebas le dieron el grado de probabilidad necesario para sostener la culpabilidad de ambos acusados y es por ello que comenzaron a responder ante el tribunal de la Cámara Penal Nº 2.

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.