El jefe de Policía, Orlando Quevedo, respondió a la consulta de El Esquiú.com sobre la situación de dos aspirantes a policías que en estos momentos se encuentran internados en el hospital San Juan Bautista, cuyas familias aseguran que fueron «bailados”.
«Pedimos informes para saber de forma objetiva qué fue lo que pasó”, aseguró el comisario mayor, agregando que «se tiene en cuenta no sólo las declaraciones que hicieron los aspirantes, sino los informes médicos sobre sus casos. Estos jóvenes (Moya y Sequeira) ingresaron el día 30 de diciembre y yo personalmente dispuse que esos días no haya actividad física en cuanto al entrenamiento del movimiento policial, sino que tuvieron una clase de educación física, que fue dictada por los profesores encargados de la misma. No quiero desmentir sus dichos, pero me llama poderosamente la atención lo que les sucedió y por eso pedí informes a los profesores sobre toda la actividad que hicieron. Estos, incluso, solicitaron especialmente sales hidratantes y fruta para los alumnos”.

Asimismo, Quevedo aseguró que «anoche (por el viernes) y esta mañana (por ayer) los dos aspirantes fueron visitados por el médico de Policía a mi pedido, quien me informó sobre los diagnósticos. Se les está haciendo un seguimiento por sus afecciones; no es que los abandonemos o miremos a otro lado”, remarcó. «El médico me informó que padecen de una insuficiencia renal, generalmente derivada de un fuerte cuadro de deshidratación”, indicó.
«Dos casos”
A su vez, el jefe de Policía destacó que «del grupo de 110 aspirantes, sólo dos manifestaron estos problemas médicos, pero el facultativo me explicó que cada cuerpo reacciona distinto, lógicamente”.
Por otro lado, Quevedo aclaró que «al ingresar efectivamente les hacemos diversos estudios, pero no, por ejemplo, un análisis de orina; sí otros estudios cardíacos o ecografías, por lo que esto puede deberse a que hayan tenido una afección previa; pero no lo aseguramos, todo esto está siendo investigado y analizado. Nuestra intención es ver cuál es la realidad y determinar las responsabilidades sobre lo ocurrido”.
Cabe recordar que dos jóvenes de 25 y 30 años permanecen hospitalizados tras el entrenamiento que recibieron en el campamento de Las Pirquitas para ingresar a la Escuela de Cadetes.










