María Cristina Aragone, la madre de la joven Luciana Farías, quien fue encontrada sin vida en Buzios, Brasil, contó los detalles de los momentos previos a conocerse el trágico desenlace.
Farías se había radicado con su pareja, el exconvicto por femicidio Pablo Angelina en aquella ciudad brasileña, luego de que ambos se habían casado en septiembre pasado.
Para la progenitora, quedan serias dudas respecto de la muerte de su hija, ya que de acuerdo a sus dichos «hay cosas que no me cierran, muchas actitudes de esa persona que no son de un viudo que acaba de enlutar”, expresó.
Viaje a Buzios
La mujer, con todo el dolor de la reciente pérdida, decidió hacer pública su declaración a radio Valle Viejo, en la que contó cómo fue su viaje a Buzios y cómo fue llegar hasta el lugar de sepultura de su hija, quien días previos se habría comunicado con su madre vía mensajes de WhatsApp y Facebook.
«Para mí todo es un interrogante en este momento, todo lo que dijo, la premura con la que actuó, no me parece que fuera hacer algo normal, simplemente se fue y regaló todas las pertenencias de mi hija”, remarcó.
Además añadió que «la policía caratuló desde un principio la muerte como suicidio, pero que cuando llegó a Brasil le dijeron que los resultados tardan 30 días”. «Pero Angelina ya sabía las razones de su muerte”, aclaró.
Reapertura de la causa
«Gracias a nuestro abogado pudimos hacer que se abra la investigación, pero él hizo limpiar toda la casa, se llevó todo: mucho apuro en no dejar nada, en desaparecer, hasta donde sabemos, en Brasil no sabe ni la policía dónde está”, lamentó.
Repatriar el cuerpo

«Todavía resta realizar los trámites para repatriar a mi hija. Ella no le hizo mal a nadie, era como cualquier joven. Lamentablemente no está aquí para defenderse, pero voy hacer todo por traerla, no me importa irme a vivir en una carpa”.
«Si yo traía a mi hija, no podía haber causa en Brasil, así que por eso decidí que se quedara allí, pero para traerla el costo es muy alto. Tengo mucho pudor para pedir, yo voy a agradecer a quien quiera colaborar, pero no puedo pedir nada, no por orgullo sino por pudor”, señaló.
Asimismo se dio a conocer que el monto que se necesita para traer el cuerpo de Luciana a Catamarca es de más de doscientos mil pesos.
Mensajes de audio
Luciana le envió mensajes de audio a su madre en los que dejó entrever la necesidad que tenía de volver a estar con su familia: «Hola, ma, Pablo me acaba de decir que se quiere ir, que se quiere separar y por lo tanto, por lo tanto me echó. Bah, no me echó, pero es lo mismo. Me quiero volver, ma, me quiero volver, te juro que no quiero estar más acá”, se puede escuchar que dice la joven muy angustiada, llorando.
Muerte dudosa
Angelina, quien purgó una condena por el femicidio de su primera esposa, se casó con Farías en septiembre del año pasado, un par de años después de recuperar la libertad.
Rápidamente se mudaron a Buzios y, según indican desde la familia, la relación se habría roto cerca de fin de año.
La joven se habría suicidado mientras Angelina no estaba en el domicilio, pero la familia sospecha que puede haber algo detrás.
No ayudó a la situación que el exconvicto dejara de responderle a la familia tras darles la noticia, sepultara rápidamente a su exmujer y se fuera del lugar en el que vivían, teniendo ahora paradero desconocido.
Por otro lado, ante la pregunta del periodista sobre si estaba segura de que Angelina se casó con su hija para matarla, ella respondió: «Cuando se iban a mudar a Buzios, él (por Angelina) le preguntó a mi hija ‘¿para qué llevás tanta ropa?, no la vas a necesitar’. Entonces mi hija vino y me dejó casi toda su ropa, sus zapatos”.
En Navidad, mi hija me dijo luego de que hiciéramos los saludos de rigor. Ella me respondió «no estoy feliz”, pero yo en ese momento pensé que era por estar lejos de su familia, nunca me imaginé este desenlace. Pero debo reconocer que el miedo me invadió”.
Problemas con las drogas
En la entrevista, Cristina respondió acerca del problema de adicciones a las drogas que su hija tenía según Angelina, lo que desmintió conocer.
«Si mi hija tuviera problemas con las drogas no habría podido trabajar, y ella dejó su trabajo luego de que lo conoció a él”.










