Tras una maratónica pero breve jornada de debate, ayer finalmente condenaron a Ariel Alanís a la pena de seis años de prisión al ser encontrado culpable del delito de transporte de drogas agravado.
El tribunal compuesto por los jueces Marcelo Juárez Almaraz (Salta), Gabriel Eduardo Casas y Carlos Enrique Ignacio Jiménez Montilla (ambos de Tucumán) decidió por unanimidad condenar al cómplice de Pablo Tello, quien fue juzgado y condenado a la misma pena en 2015.
En el marco de la denominada «Narcodenuncia”, la cual tuvo diferentes ribetes de tinte político en su momento, ayer concluyó la segunda parte de la investigación que se inició luego de que fuera decomisado el 16 de noviembre de 2012 un cargamento de 90 kilos de marihuana que eran transportados desde la provincia de Corrientes con destino final Catamarca.
Ariel Alanís estuvo prófugo cerca de un año y medio, hasta que finalmente fue capturado por la Policía en un bar de la avenida Sánchez Oviedo. No obstante, la causa debió separarse y juzgar a los dos imputados en tiempos distintos, aunque el resultado fue el mismo.
Cabe destacar que durante los alegatos, el fiscal Rafael Vehils Ruiz pidió la pena de siete años de prisión por «transporte de estupefacientes agravado por haber intervenido dos o más personas”.
Aunque el tribunal dispuso una pena coincidente casi en su totalidad, el representante del ministerio público resultó conforme teniendo en cuenta la cantidad de veces que el debate se pospuso por las denominadas «chicanas judiciales”.
En este sentido, vale mencionar que Ariel Alanís manifestó, tanto en su declaración como en su última palabra, «estar mal asesorado”, pero negó en todo su contenido vinculación alguna con la causa que se le endilga.
Respecto a Pablo Tello, quien fue condenado por distinto tribunal en 2015, los jueces dispusieron por pedido de la fiscalía un careo, el cual se negó a cumplimentar y argumentó: «Ya fui condenado. No quiero saber nada de él (por Ariel Alanís). Ya estoy a punto de cumplir mi condena y gozar del beneficio de salidas transitorias, así que no quiero tener vinculación nunca más con esta causa”.
En cuanto a la defensa, en sus alegatos puso énfasis en la investigación y solicitó la absolución de Alanís, pero subsidiariamente que se le considere partícipe necesario; incluso también mencionó que le podría haber cabido la acusación, pero en grado de tentativa, teniendo en cuenta que la droga no había llegado a destino.
Sin embargo, finalmente el tribunal encontró material probatorio suficiente para condenarlo con la imputación por la cual acudió incriminado.
Durante la maratónica jornada, volvieron a declarar testigos que participaron en el procedimiento en el que se logró detectar el cargamento de droga y los que se ausentaron fueron incorporados por lectura.
«Preso político”
Vale remarcar que durante su declaración expresó: «Me considero un preso político”, en relación con que lo vincularon a un intendente, con el cual aceptó tener una relación por intermedio de una cooperativa.
Además, negó conocer a Pablo Tello y manifestó que nunca estuvo en Corrientes y que no realizó dicho viaje.
Es por ello que el fiscal pidió un careo que finalmente no se pudo concretar por decisión del co-imputado.
Tercera parte
Por su parte, Rafael Vehils Ruiz anticipó que esta investigación tendrá una tercera parte en la que se juzgará a Ricardo Rubén Riquelme, quien está sospechado de ser el tercer integrante de la banda que viajaba junto a Alanís y que continúa prófugo de la Justicia.
Investigar
Como agregado no menos importante, el representante del ministerio público ordenó que se remitan copias de las actuaciones que se llevaron a cabo durante la investigación, para hacer lo propio contra terceros involucrados.
Aunque no dio ningún nombre en particular, aportó suficiente material probatorio que indicaría una posible comisión de un delito en relación con la presente causa.
Esto surge del registro telefónico, de los números investigados que pertenecía tanto a Pablo Tello como a Ariel Alanís.
Hecho
De acuerdo a lo surgido durante el debate, los hechos por los que ambos condenados fueron juzgados ocurrieron la noche del 16 de noviembre de 2012, cuando dos automóviles, un Fiat Uno y un Peugeot, que viajaban en fila, intentaron esquivar el control que se encontraba en el puesto caminero de El Portezuelo.
Para ello, tomaron una ruta alternativa que ingresa por la localidad de Santa Cruz. Allí fueron interceptados por efectivos de la comisaría de San Isidro que se disponían a dar cumplimiento de una orden de aprehensión contra un ciudadano de apellido Pavón.
Un efectivo de la fuerza, al observar los vehículos en forma sospechosa, interpretó que no se trataba de personas que residían allí, por lo que se inició una persecución en las calles de la zona.
En el procedimiento intervinieron cuatro efectivos, un móvil policial y una moto particular.
En ese momento, tras darle alcance a los vehículos, intentaron ordenarles que detuvieran la marcha, pero ambos hicieron caso omiso a dicha advertencia.
A causa de esto se solicitó refuerzo en la zona y uno de los efectivos que se conducía en una moto tipo 110 cc fue quien interceptó el automóvil marca Peugeot en el que se conducía Pablo Tello y en cuyo interior había 122 paquetes con un total de 90 kilos de marihuana.
ariel alanis, condenaron ariel alanis
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El móvil policial fue detrás de Ariel Alanís, quien se dio a la fuga en el Fiat Uno, hasta que le dieron alcance en la salida de la ruta nacional Nº 33, lugar donde junto a otros dos sospechosos dejaron abandonado el vehículo y huyeron a pie por el campo.

Tello fue guiado con su automóvil por el efectivo de la motocicleta hasta el control policial del puesto caminero, donde finalmente quedó detenido y se dio participación a efectivos de Drogas Peligrosas, quienes realizaron las actuaciones correspondientes.