Un nuevo allanamiento culminó ayer en horas de la siesta con la desarticulación de un negocio que funcionaba en el barrio de Villa Cubas como aguantadero y punto de venta de estupefacientes. En el lugar se secuestró cocaína refinada, conocida en el ámbito de los consumidores como una suerte de “cocaína cristal”.
A las 15.10, efectivos de la Dirección de Drogas Peligrosas con la colaboración del grupo Kuntur se constituyeron en avenida Misiones al 1500, casi esquina San Juan, en el barrio Villa Cubas. Allí materializaron la orden de allanamiento emanada desde la Justicia federal.
El inmueble era alquilado por una persona que ya contaría con antecedentes por delitos de la misma índole. Al momento de la irrupción de los efectivos, no se encontraba en el lugar, por lo que actualmente se intenta dar con su paradero, mientras tanto está vinculado a la causa.
En el lugar, los uniformados se encontraron con un pan o ladrillo de marihuana compactada, cuyo peso era de 1 kilo y 179 gramos, una pistola calibre 9 milímetros negra de la marca Pietro Beretta con seis cartuchos en el cargador. El arma tenía la numeración adulterada. Lo que más llamó la atención fue un envoltorio de nailon que contenía 208 gramos de cocaína de alta pureza o cocaína “cristal” (ver aparte).
De acuerdo a datos suministrados por fuentes cercanas a la causa, en el lugar se comercializaban los estupefacientes bajo la pantalla de una gomería, pero los ingresos y egresos de gente en el lugar eran demasiado frecuentes.
Las tareas investigativas del personal de Drogas Peligrosas culminaron en la obtención de la orden de allanamiento y pudieron caer sobre el lugar.
El trabajo en este sentido viene siendo arduo, cabe recordar que el domingo se interceptó en Andalgalá una encomienda con alrededor de tres kilos y medio que un joven de 20 años retiró de la terminal, mientras que la semana pasada se irrumpió en una precaria vivienda del asentamiento Néstor Kirchner, donde secuestraron cocaína y marihuana, entre otros procedimientos.








