Poco más de media hora duró el diluvio que en los primeros 10 minutos ya convirtió las calles en ríos, aumentó el caudal de badenes, de los principales ríos y diques de la provincia. También hubo caída de granizo por algunos instantes.
En las principales calles que rodean el microcentro el agua arrastraba todo lo que tenía a su paso: piedras, basura, plantas y hasta contenedores de basura que había en la vía pública.
Varias familias se vieron afectadas ya que el agua y lodo ingresaron a sus viviendas. Era una postal reiterada en el centro de la Capital y en zonas periféricas, las personas sacando el agua de las casas una vez que la lluvia paró.
Varios barrios de zonas periféricas quedaron aislados por algunas horas hasta que el agua que tapaba las calles bajó.
Defensa Civil, Bomberos, Policía y otros organismos estatales estuvieron abocados a las tareas de asistencia que demandó el temporal.
En el interior de la provincia la lluvia también causó estragos que demandaron la asistencia social por parte de los organismos correspondientes, ya que se reportaron daños en viviendas y edificios públicos.
Asimismo, producto de la fuerte y copiosa lluvia se reportaron cortes en el suministro de energía eléctrica y agua potable, sobre todo en localidades del interior.










