Luego de una mañana de tensión, negociaciones y algunos disturbios, el intendente de Valle Viejo, Gustavo Roque Jalile, firmó el decreto N° 056 para dejar sin efecto el instrumento anterior por el que había decidido dar de baja a unos 300 empleados que fueron puestos en planta permanente por la exintendenta Natalia Soria.
Los hechos iniciaron a las 7 de la mañana cuando los empleados, al llegar a marcar el ingreso a sus puestos de trabajo, se dieron con la novedad de que se les había retirado la tarjeta de control y se les pedía que se notifiquen del decreto 052, que les informaba que se había dispuesto derogar los decretos 255 y 401, con los que habían obtenido estabilidad laboral. Además, como los afectados debían volver a su condición de contratados, en el instrumento también se rescindía dicha relación laboral.
Jalile aducía en los considerandos que la medida se tomaba en virtud de la sobredimensión en el gasto del presupuesto para el pago de sueldos y además cuestionaba que las altas del personal no guardaban las normativas establecidas por la Carta Orgánica.
Tras ser notificados, los trabajadores rápidamente se organizaron. Mientras un grupo cortó la calzada de avenida Presidente Castillo, otros se concentraron adentro del edificio de la municipalidad y en las oficinas de Obras y Servicios Públicos, Tránsito e Inspección General.
En tanto, el jefe comunal dispuso asueto para el personal, ya que los empleados afectados por la medida ocuparon las oficinas de trabajo. Además, convocó a efectivos policiales, quienes estuvieron apostados en inmediaciones de la municipalidad para evitar desmanes.
Desde ese momento, se sucedió una serie de reuniones entre Jalile, miembros de su gabinete y los dirigentes gremiales del Soem, Sidca y Sipreca, buscando destrabar el conflicto.
En la primera negociación, la intendencia propuso dejar sin efecto el decreto de baja por 20 días y adelantar las vacaciones a partir del próximo lunes, para poder negociar con el gobierno provincial. Además, anunció el pago del aguinaldo, el que será acreditado en la jornada de hoy.
El planteo fue rechazado tanto por los dirigentes gremiales como por los empleados, quienes pedían que anulara el instrumento, para continuar prestando servicios normalmente.

Pasadas las 13, finalmente las partes firmaron primero el acta-acuerdo, en el que se anulaban las cesantías, por lo que todos los trabajadores mantendrán sus puestos de trabajo y en la condición de revista en la que se encontraban. Además, los sindicalistas se comprometieron a acompañar a Jalile para realizar las gestiones necesarias ante el gobierno provincial para conseguir los fondos que le permitan cumplir con el pago de sueldos.
Los empleados afectados levantaron el piquete frente al edificio municipal cuando tuvieron en sus manos el decreto N° 056, en el que el intendente chacarero en forma efectiva los volvía a reconocer en su condición de empleados de planta permanente.
En relación al personal docente dado de baja, el próximo lunes el intendente se reunirá con el gremio para definir la situación de cada uno.
“Ahora tenemos que buscar los recursos”
Una vez que el conflicto terminó, el intendente de Valle Viejo, en declaraciones radiales, aseguró que se dejó sin efecto la baja de los 300 empleados, pero informó que el principal problema es la plata. “Tenemos un presupuesto muy por encima de la coparticipación provincial; es decir, ahora dependeremos del gobierno de la provincia para pagar sueldos y aguinaldos. Si el gobierno de la provincia no nos da la plata suficiente para solventar esos gastos, va a ser un caos nuevamente”, aseguró.
Detalló que esta decisión de no cesantear a los trabajadores se sustenta en el compromiso por parte de los gremios y del gobierno para hacer frente a la continuidad de los empleados. “Así como transfirió fondos durante cuatro años al municipio, esperamos que lo siga haciendo”, denunció.
Finalizando, agregó que “con el acta acuerdo, queda formalizada la continuidad de los empleados. El tema ahora es buscar los recursos. Si los recursos no aparecen, volveremos a juntarnos con los gremialistas. Si hay para pagar a 10, se pagará a 10. Si hay para 15, se pagará a 15, hasta conseguir todos los recursos”.








