Cervezas artesanales Brown, Pielsen y Scotch (rubia, negra y roja).
“En estos momentos estamos haciendo tres tipos de cervezas Pielsen, Brown y Scotch que son rubia, negra y roja respectivamente. El proceso de cada tipo de cerveza dura aproximadamente unos 21 días”,expresó Ricardo Sánchez, ingeniero en alimentos y docente de la licenciatura en Bromatología en la UNCa, a cargo de la producción de la fábrica.
Sánchez también comentó que se están haciendo pruebas para producir una cerveza ahumada. “Vamos a hacer el ahumado de la malta que le va a dar ese toque diferente, una cerveza ideal para degustar en un asado” explicó.

En nuestra provincia actualmente existen otras cuatro fábricas de cerveza artesanal. La más antigua es la de Luis León (Dos Leone); también están las fabricas Wakani, Pata Pila y La Belicha. “Nosotros recién estamos en un tercio de lo que pensamos ser. Si Dios quiere y nos va bien, vamos a tener a 20 personas trabajando en la fábrica, actualmente tenemos cuatro empleados a los que vamos capacitando”, agregó Sánchez.
La capacidad actual de producción de la planta es de 15 mil litros mensuales con expectativas de llegar a los 50 mil.
El edificio está equipado con olla de cocción, fermentadores, maduradores, llenadora, tapadora y etiquetadora que todavía se están terminando de poner en marcha.
Omar Rivas, propietario de Amaranta, contó que “esto es algo que tenía pendiente, como un sueño. Con Ricardo (Sánchez) somos amigos, y cuando le comenté del proyecto se sumó encargándose totalmente de la parte productiva. Yo me encargo de la parte comercial y de las ventas con mi hijo y socio Juan Cruz, que me colabora en todo”.
Rivas indicó que se realizó una importante inversión para poner en funcionamiento Amaranta. “Tratamos de poner todo lo mejor del mercado, máquinas importadas con todas las normas de seguridad e higiene correspondientes, instalamos una sala de llenado que tuvimos que refrigerar porque las altas temperaturas de Catamarca nos jugaron una mala pasada y esto no estaba dentro de los planes iniciales”, repasó.
Las cervecerías, generalmente, se instalan en lugares frescos ya que facilita el proceso de producción. Sin embargo el propietario decidió instalarse en Catamarca. “Todos los productos que se van a vender en esta empresa van a ser de Catamarca, porque realmente hay que apostar un poco, defender nuestra tierra y eso es lo que a veces a los catamarqueños nos falta, defender lo que tenemos, no nos damos cuenta el valor que tenemos. Hay productos catamarqueños que se están reconociendo mundialmente y hay que defenderlos porque es una linda manera de hacer conocer nuestra provincia”, opinó.
Además adelantó que se van realizar experimentos con frutos y plantas autóctonas como la tusca y la algarroba. Estas pruebas van a estar a cargo de Sánchez en los laboratorios de la planta.
El ingeniero a cargo de la producción destacó las propiedades del agua catamarqueña. Se trata de un agua de un alto grado de dureza, lo que le da las condiciones óptimas para la producción de cerveza.
Recordó también que Catamarca recibió en 1895 el premio a la mejor cerveza del mundo en la ciudad alemana de Munich. Se trataba de una cerveza producida en nuestra provincia por inmigrantes alemanes que vivían en nuestro territorio provincial, entre ellos un señor de apellido Walther, maestro cervecero en esa ciudad alemana.








