La corte de Justicia puso fin al Conflicto de Poderes ocasionado por el Intendente Elpidio

Guaraz y su hermana Ester tras haber echado como si fueran los Patrones del Pueblo a 2 de los 3 Concejales del Municipio de Bañado de Ovanta, Departamento de Santa Rosa por haberse «osado» ambos ediles a pedirles informes para conocer aspectos merecedores de sospecha en el ejercicio de la función de intendente que desempeña ininterrumpidamente desde 2007. Guaraz, personaje casi mitológico del Este Catamarqueño y famoso por las tropelias y escandalos en los que se ve permanentemente envuelto, se anota una calificada mancha nueva, que pasará engrosar su enorme prontuario político: el de haberse dado el lujo de gobernar durante casi 2 años sin órgano de contralor de sus propios actos de Gobierno. Mientras tanto, el pueblo de Bañado de Ovanta, que en 2019 llevara 12 años gobernado por los Guaraz, empieza a creer que lo de ellos, es mas bien un hechizo de Salvajes y de Mandingas.










