El apriete que recibió en su domicilio la directora de Administración Contable de la Secretaría de la Vivienda, Mariela del Valle Olivera, fue considerado como un hecho «gravísimo» por parte de la oposición, en la voz de la diputada Paola Bazán (FCS), quien tampoco dudó en vincular lo ocurrido con la denuncia que ella misma presentó por casos de corrupción. Además, la legisladora señaló que «tendrán que responder los verdaderos responsables» de la situación.
«Si empezamos con estos hechos mafiosos, estamos diciendo que como sociedad estamos muy mal. Estamos muy mal desde lo institucional. Es realmente preocupante y gravísimo que a una funcionaria que prácticamente acaba de asumir le tengan que ocurrir estas cosas», opinó Bazán con relación al mensaje mafioso que apareció en el portón de la directora Olivera.
En ese sentido, la legisladora no dudó en vincular lo ocurrido con la denuncia por corrupción que ella presentó contra ex funcionarios de la Secretaría de la Vivienda, en la que está involucrada la anterior directora de Administración Contable, Silvia Alejandra Quinteros, junto a su secretaria, Jacqueline Figueroa de Moreno, y a la madre de esta última, socia gerente de la proveedora RAF SRL, María Margarita Cisneros. «Creo que esto puede ser una consecuencia de esa denuncia. Tendrán que responder quienes son los responsables de todo esto. No podemos permitir que ocurran cosas así; la Justicia deberá investigar a fondo esta situación», señaló.
Por último, Bazán expresó que si la amenaza sufrida por Olivera, contra cuyo domicilio se efectuaron tres disparos, fue ideada por algún empresario o alguien a quien realmente se le deba dinero, tiene los recursos administrativos para presentar su queja. «Si hay alguien que quiere cobrar, tiene otras instancias para solicitar que se le paguen las obras realizadas o terminadas. Estos mensajes con carácter mafioso no se pueden permitir», finalizó.










