El riesgo sísmico en Catamarca forma parte de una realidad geológica permanente y no de una posibilidad completamente ajena para la provincia. Así lo explicó el geólogo Matías Rajido, director del Departamento de Geología de la Facultad de Tecnología y Ciencias Aplicadas de la UNCA, quien señaló que Catamarca registra movimientos sísmicos prácticamente todos los días, aunque la mayoría no sea percibida por la población.

La advertencia cobra especial relevancia por la historia sísmica de la provincia y, particularmente, por el terremoto ocurrido el 7 de septiembre de 2004. Más de dos décadas después, los especialistas sostienen que no puede descartarse que Catamarca vuelva a atravesar un movimiento de consideración. Al mismo tiempo, Rajido remarcó que la ciencia no cuenta con una herramienta capaz de establecer cuándo ocurrirá un terremoto ni anticipar con precisión su magnitud.

La explicación del riesgo sísmico en Catamarca está vinculada directamente con la estructura geológica del territorio. La provincia se encuentra alejada del límite entre las placas de Nazca y Sudamericana en comparación con países como Chile, pero esa distancia no significa que haya quedado fuera de la dinámica tectónica. El movimiento de la placa de Nazca por debajo de la Sudamericana genera una actividad que también repercute sobre las estructuras montañosas de la región.

Riesgo sísmico en Catamarca: las fallas que atraviesan las sierras

En ese contexto, las sierras de Ambato y Ancasti tienen un papel central. Según explicó Rajido, se trata de bloques fragmentados que se encuentran en movimiento y que están relacionados mediante fallas geológicas. Es precisamente a través de esas fallas y fracturas donde parte de la energía acumulada por el movimiento de las placas puede liberarse.

La diferencia con Chile permite dimensionar, aunque no eliminar, el problema. Mientras ese país se encuentra prácticamente sobre el límite de las placas y puede registrar terremotos de enorme magnitud, Catamarca está algo más alejada de esa zona de contacto. Sin embargo, el especialista advirtió que tampoco se encuentra lo suficientemente lejos como para considerar inexistente la posibilidad de movimientos sísmicos importantes.

Las placas tectónicas se desplazan permanentemente y esos movimientos pueden producirse a una velocidad del orden de milímetros o centímetros por año. El problema aparece cuando la energía se acumula en las estructuras geológicas hasta alcanzar un punto en el que necesita liberarse para reequilibrar el sistema. En Catamarca, parte de ese proceso ocurre mediante las fallas que atraviesan las estructuras montañosas.

El dato más concreto aportado por el especialista es que todos los días se registran movimientos sísmicos en Catamarca y provincias cercanas. La mayoría tiene una magnitud que no permite que sea percibida por las personas, por lo que la ausencia de sensación no debe interpretarse como ausencia de actividad geológica.

La advertencia, sin embargo, no apunta a generar alarma ante cada temblor. Rajido pidió evitar el alarmismo y comprender que los movimientos forman parte de la dinámica natural de la región. Un sismo cotidiano no significa necesariamente que esté próximo un terremoto de gran magnitud, del mismo modo que la falta de movimientos perceptibles no permite descartar que eventualmente ocurra uno.

El escenario plantea así una cuestión que excede la reacción frente a un terremoto: Catamarca convive diariamente con una amenaza natural que no puede ser anticipada con precisión. La información científica permite conocer las zonas y estructuras vinculadas con la actividad sísmica, pero no determinar el día, la hora o las características exactas de un futuro terremoto. Por eso, el conocimiento del territorio y la preparación frente a esa posibilidad adquieren especial importancia, sin necesidad de convertir cada movimiento registrado en una señal de desastre inminente.

Fuente: El Aconquija

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.