Las diferencias con los conductores en el radicalismo se han agudizado con el proceso interno en marcha, que a priori parecía tranquilo, pero que en las últimas semanas se complicó a tal punto que la unidad pende de un hilo. En ese marco de discusión, el dirigente del Movimiento Renovador, Walter Baigorria, anunció su decisión de apartarse de este sector, molesto por la falta de renovación y apertura para el cambio.
Hizo conocer su postura a través de las redes sociales, donde expresó su vocación militante, buscando la participación de las nuevas generaciones en los espacios de construcción, en la aparición de “muchos jóvenes que tienen un gran potencial para dar”. Y agregó que con esa idea de construcción caminaron militando por candidatos, “nos gusten o no nos gusten”, pero que eran impuestas por los denominados “mayores”.
En esta línea, Baigorria expresó que actuaron en cada gestión de la UCR y el FCS acompañando con trabajo, pero con el objetivo de ir formándose para un futuro. “Fuimos protagonistas de campañas extraordinarias, de muchos triunfos; pero también sentimos sabores amargos en la derrota. Nunca bajamos los brazos; siempre estuvimos ahí, eufóricos, derramando lágrimas de errores no propios, pero errores que nos costaron el gobierno”, denunció.
Con la pérdida del gobierno provincial en el 2011, recordó que volvieron al llano para una construcción silenciosa. “Por años siempre escuchamos que somos el recambio natural (…). Por mucho tiempo trabajamos noches enteras, pintando y sellando nombres de candidatos, muchos de ellos ungidos por el status quo; cada año, al momento de la jura, estuvimos ahí, al otro lado de la baranda coreando sus nombres porque sentíamos que era un triunfo, un agregado al esfuerzo. La mayoría de ellos, salvo raras excepciones, se olvidaron de nosotros; otros jamás estuvieron”.
Con el proceso electoral interno, Baigorria criticó la falta de recambio en el Movimiento Renovador, motivo por el cual anunció su alejamiento para ser coherente con ideas y principios. “Dejar de pertenecer a un sector del radicalismo no significa declinar en una lucha, no significa terminar con las convicciones; simplemente configura la búsqueda de un nuevo camino, para seguir trabajando con más fuerzas, convencidos de que se puede seguir aportando desde el lugar donde sí se quiera escuchar, donde se genere apertura para construir un nuevo radicalismo”, expresó.
Si bien reconoció que este nuevo camino le llevó mucho tiempo de reflexión, también manifestó iniciar una nueva etapa como “correligionario”, sin pertenecer a ningún sector interno. “Muchos seguirán adentro, con cuestionamientos silenciosos, aun sabiendo que no son pocos los que piensan de igual manera; en todo caso, somos pocos lo que emprendemos este camino”, sentenció.








