El 24 de enero de 2014 pasará a los registros locales como uno de los días de mayor dramatismo, fatalidad, tragedia y supervivencia -a causa de un fenómeno natural- de la historia de la provincia.
Tras una de las jornadas récord a nivel de temperaturas en Catamarca y en todo el país alcanzando aquí una temperatura de 45 grados y una sensación térmica de 49 grados, un devastador temporal se abalanzó sobre todo el territorio catamarqueño poniendo en jaque a dos de las localidades más cercanas al cordón de Ambato.
El Rodeo y Siján -en los departamentos Ambato y Pomán respectivamente, y en forma paralela con respecto al norte cartográfico a ambos lados del cordón montañoso- fueron azotados por dos aludes que bajaron arrasando todo a su paso por los ríos Ambato y Siján, dejando una estela de muerte y destrucción en todo su extenso recorrido.
En el caso de El Rodeo, momentos de intensa desesperación se vivieron desde las primeras horas de la madrugada ya que la fuerte tormenta que se cernió sobre el valle dejó sin luz a gran parte de la población.gustavo aguirre