El intendente de la Capital Raúl Jalil explicó los motivos por los cuales no puede llevarse adelante el proyecto del concejal Nicolás Zavaleta (FPV-PJ), que propone pasar a planta permanente a los trabajadores de Capital Social y becados de la comuna que ya cuenten con más de seis meses de antigüedad. Además, le aconsejó al edil que «lea la Carta Orgánica”.
En primer término, el jefe comunal indicó que «la cantidad de personal que tiene el municipio, no sé si el concejal lo sabe, no la decide el Intendente”, puesto que «cuando se decide enviar el presupuesto se determina la cantidad de personal permanente y no permanente”.
Así, continuó señalando que «la Carta Orgánica tiene una restricción y es que sólo el 65 por ciento del presupuesto puede ser aplicado para el pago del personal”.
«Ante la crisis actual, se llevó adelante un plan, que existe en otras provincias, que es un paliativo para la gente y no es una carrera administrativa”, manifestó, evaluando que la iniciativa del edil «es parte de una demagogia que ya ha quedado en el pasado”.
De esta forma, le indicó al concejal que «hay que leer la Carta Orgánica”.
Por su parte, el presidente del Concejo Deliberante, Juan Cruz Miranda (FPV-PJ), señaló que «conociendo un poco los números, es materialmente imposible llevarlo adelante”. En este orden contempló que, si se diagramara para que sea paulatino, «trazado para el largo plazo, donde las vacantes que se produzcan por jubilaciones o decesos puedan ir estableciendo un esquema de cobertura, estoy de acuerdo, aunque tomaría unos 30 años para que toda esa gente tenga una solución”.
De igual modo, el edil Gilberto Filippin (FCS) opinó que es inviable e imposible el proyecto. Al igual que el jefe comunal, el concejal opositor trajo a colación el 65 por ciento, dando cuenta de que actualmente «la Municipalidad y el Concejo se encuentran entre un 55 y 58 por ciento, para un planta de 2600 empleados”. «De incorporar 4000, va a tener que hacerse otra municipalidad”.








