Alexandre Grigore Popescu trabajó durante 50 años en la misma escuela, la Puchenii Mosneni, ubicada al sudeste del país europeo. Desde 1908 y hasta la década del 60, Popescu dedicó su vida a enseñarle a los chicos. Pero tenía un problema: no poseía un esqueleto falso para enseñarle anatomía a sus alumnos. Por ello, antes de morir tomó la decisión de dejar su esqueleto a la escuela y así, seguir enseñando después de muerto.

Según informa el diario Daily Mail, de Inglaterra, funcionarios del área sanitaria de Rumania se encontraron recientemente con que el esqueleto que estaba en una de las aulas del establecimiento educativo era real, por lo que se lo llevaron para estudiarlo y asegurarse que fuera higiénico y no presentara ningún riesgo para los niños.

Tras los estudios, los restos de Popescu fueron devueltos a la escuela, donde se encuentran dentro de una cápsula de cristal para su mejor preservación y los actuales docentes pueden hacer mejor su tarea y, a la vez, cumplir con la última voluntad del histórico profesor.

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.