Una jovencita de 19 años publicó a través de su cuenta de Facebook que sufrió un intento de abuso sexual en Banda de Varela, mientras ella circulaba en su bicicleta por la zona del camino del río Agua Colorada. En el relato, la muchacha narra los momentos en los que fue atacada por un sujeto a bordo de una motocicleta, que aprovechó que se encontrara fuera de la zona poblada para comenzar a acosarla y hasta intentar tocarla, según lo manifestado por la damnificada. Luego de ocurrido el hecho se dirigió a la Unidad Judicial Nº 3, donde radicó la denuncia. El agresor estaría identificado.
En su relato, la joven manifestó en su cuenta de Facebook lo siguiente: “No soy de escribir por acá (en referencia al sitio web), pero hoy me tocó ser víctima de un mente perversa, de un hombre de carne y hueso, de un atrofiado sexual que intentó atacarme”.
Seguidamente pasó a relatar los pasos que siguió el denunciado para intentar atacarla: “Esta tarde -por el día de el hecho- salí a andar en bici, como otras tardes, por Banda de Varela, cuando un hombre empezó seguirme en moto hasta ponerse muy cerca de mí, diciéndome palabras asquerosas, como ‘bebita, ¿a dónde vas?, no tengas miedo’”.
Luego, en otro párrafo, brindó detalles de la ubicación del hecho. “En ese momento ya me encontraba en zona despoblada (es una especie de cuestecilla sinuosa y empinada que bordea el Río del Valle). Allí Empecé a andar más rápido (en la bici) hasta que se puso al lado mío e intentó tocarme el pecho”.
Maniobras evasivas
Al advertir la intención del depravado, la joven realizó unas maniobras evasivas. “Frené y esperé que siguiera su camino, pero no, me estaba esperando a la vuelta de una curva con bajada, donde yo no lo podía ver, porque lo tapaba la montaña. Pero sentía el ruido de la moto encendida a muy pocos metros y que no se movía”.
Piedras
Para intentar defenderse la joven, asustada, atinó a usar lo que tenía a mano y dijo: “Levanté piedras, y de repente este depravado volvía hacia mí. Me pasó por al lado pero se detuvo más adelante, también en otro lugar donde yo no lo podía ver”.
Escape
“Entonces imaginé que estaba esperando ver cuál iba a ser mi reacción, si seguía el trayecto o si volvía al centro (sentido Norte- Sur) de Banda de Varela. Con el corazón aceleradísimo, decidí volver pasando a toda velocidad (era bajada) por el lugar donde estaba parado este sujeto. Cuando bajaba, memoricé la patente de la moto. Ya en zona poblada me tranquilicé y empecé a pensar”, continuó.
Persecución
“Deduje que este hombre me había visto pasar y decidió seguirme, o sea que vivía en Banda de Varela. Entonces, éste ya debería estar volviendo -por el tipo que la perseguía-, y así fue: me pasó en su moto y yo empecé a pedalear lo más rápido posible para lograr ver dónde vivía. Luego de varias curvas, lo alcancé cuando estaba abriendo el portón de su casa para entrar. Observé el lugar bien para poder volver y ubicar la casa”, manifestó la joven con bronca e impotencia.
Denuncia
Finalmente, luego de dar aviso a sus padres, se dirigieron a radicar la denuncia en la Unidad Judicial Nº 3. Y culminó el relato diciendo: “Este depravado es esposo y padre de familia. Realmente me da tristeza y asco a la vez el saber que un hombre que es padre, que tiene una mujer, hijas o hermanas pueda llegar a querer atacar una mujer, causarle daño y hacerle lo que se le plazca, como si ella fuera un objeto del cual puede hacer uso y abuso”.
Temor
Consternada por la situación, también buscó hacer justicia por mano propia a través de la red social donde, en una especie de catarsis, narró en primera persona un hecho tan serio como es un abuso sexual. Así, añadió: “Cuando me decía todas esas palabras sucias y se me acercaba me sentí tan inútil, tan tonta que no podía hacer nada, como si estuviera atada de manos y boca sin poder moverme ni hablar. Me da mucha bronca que las mujeres tengamos que sufrir todos estos acosos y sentirnos vulnerables o con vergüenza por piropos sexistas o chiflidos, que sólo muestran la pobreza interior del otro”. Así finalizó, con profundo dolor, el relate de la situación angustiante que le tocó vivir.








