El periodista Horacio Verbitsky contó hoy una desopilante historia sobre las denuncias de la diputada Elisa Carrió. En una columna publicada en Página/12, recordó el origen de unas acusaciones presentadas por la dirigente en 2001 y relacionó la historia con las últimas declaraciones formuladas por ella sobre el caso Nisman y el ex jefe de gabinete Juan Manuel Abal Medina.
“Un domingo de julio de 2001, Elisa Carrió me llamó por teléfono y me dijo que debía verme con urgencia. Integraba la comisión parlamentaria sobre lavado de dinero y me había hecho algunas consultas sobre la información que recibía. Llegó a mi casa cerca de las once de la noche, en compañía de Leandro Despouy. Estaba muy excitada porque había descubierto varias cuentas en guaridas fiscales compartidas por Carlos Menem, Ramón Hernández, David Mulford y Domingo Cavallo”, relató Verbitsky. Los archivos que respaldaban sus denuncias provenían, según ella misma le contó, de una persona llamada Daniel Díaz Drouldhon, supuesto coronel de las Naciones Unidas.
Tras examinar los archivos de Carrió y consultar a especialistas internacionales sobre el perfil de Díaz Drouldhon, Verbitsky descubrió que el militar era un estafador. “Mi evaluación fue: Delirios y Basura”, le dijo a la diputada. Unos meses después, efectivamente Díaz Drouldhon fue detenido bajo esos graves cargos.
“Carrió me agradeció que hubiera desenmascarado al fabulador y me olvidé del tema”, afirmó Verbitsky, “hasta que leí en los diarios que se había presentado con esos documentos ante el fiscal Carlos Stornelli, quien inició una causa con ellos. Cuando le pregunté por qué lo había hecho si ya sabía que eran falsos, me respondió que como funcionaria tenía la obligación de denunciar y que las precisiones sobre los hechos correspondían a la justicia. No hablé con ella desde aquel día”.
“La primera vez que recordé el episodio fue en febrero de 2010, cuando DD fue detenido por actuar como falso perito en el triple crimen de la planta transmisora de la Policía Bonaerense en Arana. Cuando lo capturaron estaba prófugo en otras seis causas. Volví a evocarlo en estos días, cuando Carrió le explicó a la fiscal Viviana Fein la conspiración entre los ayatolas iraníes, el gobierno de Venezuela, la SIDE y el general Milani para asesinar al fiscal Nisman, y al leer el desopilante reportaje de Hugo Alconada Mon, quien se limitó a hacerle preguntas y dejar que la autodenominada tribuna de la plebe se explayara en las respuestas sin interrumpirla”, prosiguió. Y concluyó: “¡Qué aburrida sería la política argentina sin este extraordinario personaje!”.










