El geólogo Lorenzo Parra, junto a un grupo de especialistas de la Universidad Nacional de Catamarca, advirtió a través de un trabajo sobre la ladera de las Sierras del Colorado (son las ubicadas a la derecha subiendo a El Rodeo) en la ruta provincial N° 4, la peligrosidad de los derrumbes que ya sucedieron y que pueden volver a ocurrir, por lo que solicitaron a las autoridades (que ya fueron advertidas en reiteradas oportunidades) «que trabajen en prevención».
Los especialistas observaron una serie de derrumbes de años anteriores y detectaron «zonas muy vulnerables a derrumbarse de nuevo”. Con el trabajo en el campo detectaron la «sedimentación catastrófica, que significa que hay rocas y piedras que están removidas por avalanchas. Las calificamos de catastróficas porque no tienen ni tamaño ni forma. Esas piedras están puestas sobre las sierras y están a punto de ser removidas», advirtió Parra.
Indicó que hay tres aéreas que son las más vulnerables a derrumbarse y que afectarían, en principio, a las personas que viven allí, debido a la cantidad de construcciones que se realizaron en la zona, a pesar de la cartelería donde se alerta sobre riesgo hídrico y zona de derrumbes. Los lugares de alto riesgo detectados en este trabajo son: cerca de Loma Cortada, el sector del kilómetro 12 y en el kilómetro 19 de la ruta 4.
«Este peligro se originó porque cuando se hizo el camino a El Rodeo se alteró la estabilidad del cerro, ya que éste tenía una pendiente natural estable, pero en el momento en que se hizo el camino se cortó el cerro, pero éste tiene tendencia a volver a su lugar natural, sumado a distintos factores que colaboran a esto, como la vegetación, que ayuda a sostener el suelo. Además, los incendios en los cerros dañaron los árboles, donde luego se generan pastizales o arbustos que ofrecen menor resistencia a que se mueva el suelo. También la caída de agua a través de torrentes, las fracturaciones en las rocas, los sismos y la mano del hombre, a través de las construcciones, causaron estos efectos», explicó.
Esto se conoció luego de un trabajo realizado por Parra, sobre los riegos geológicos en la Quebrada de El Tala, que forma parte de un proyecto mayor de investigación de la UNCA, denominado «Riegos geológicos de la provincia de Catamarca”, en el que se trabaja sobre los sectores más problemáticos de acuerdo con la influencia que pueden tener para la gente, cuando se producen derrumbes o hechos de ese tipo. En ese sentido el geólogo indicó que el trabajo en la Quebrada de El Tala tiene mucha importancia por la cantidad de gente que viaja por la ruta provincial N°4 que va hacia El Rodeo y otras localidades, y porque hay muchos que viven o van pasar el día durante el verano en localidades de Ambato.










