Un recorrido por las 21 hectáreas de extensión en las que se emplaza el sitio arqueológico del Shincal de Quimivil, en la localidad de Londres, departamento Belén, permite observar la ejecución del proyecto de puesta en valor del espacio que atesora un sinfín de lugares que pertenecieran a culturas ancestrales y que la investigación, intervención, descubrimientos y análisis exhaustivos permiten adentrarnos en aquellos tiempos.
Entre las obras que se llevaron a cabo, se incluye el cerrado perimetral del sitio, que impide el acceso de animales y vehículos que destruían y deterioraban el espacio; se construyó un nuevo acceso que brinda una renovada imagen al lugar; oficinas de recepción y derivación; señalización de los accesos externos y de los espacios internos; ampliación del centro de Interpretación y la construcción del Museo del Shincal.
Declarado “Sitio Histórico Nacional” en el año 1997, el espacio permite descubrir y conocer las costumbres de quienes fueron sus habitantes, mediante la explicación clara y precisa de la arqueóloga Paula Espósito que desde hace un año trabaja en el lugar organizando las piezas halladas y destacando a qué cultura pertenecieron.
Un recorrido por el Shincal
El Esquiú.com recorrió el sitio y pudo observar la ejecución del plan de mejora del lugar. Al ingresar, en el Centro de Interpretación los visitantes recibirán información sobre la distribución de los sectores y de las actividades que sus habitantes realizaban, de acuerdo a los análisis efectuados desde hace muchos años, mediante la visualización de una maqueta de grandes dimensiones que sitúa a la persona geográficamente en el Shincal. El Ushnu, la plataforma ceremonial o administrativa; El Kallankas, cuarto o casa de piedra labrada; el Shinchiwasi, casa del guerrero; la Casa del Curaca, casa del jefe; los Cerros ceremoniales, lugares utilizados para celebraciones y el Atalaya, mirador vigía, son algunos de los lugares que el Shincal invita a conocer. Descubriendo los lugares y sus funciones, sitio adentro, el visitante puede interiorizarse sobre las actividades que desarrollaban los Incas en el Shincal.
A su vez, en el museo se encuentran piezas halladas en el sitio, que a través de sus características permiten conocer la procedencia de cada una y la época a la que pertenecen; también se encuentran elementos donados por personas del lugar y que serán exhibidos para el deleite de los concurrentes. Asimismo, se brinda información sobre la flora y la fauna, vestimenta, costumbres y datos de interés de las culturas que habitaron el espacio.
El desmalezamiento y senderización del lugar permite observar el sitio desde los miradores ubicados en altas montañas, a las cuales se puede acceder caminando. La limpieza permite obtener una imagen general, que junto a las explicaciones, primero en la maqueta y luego in situ, logra una interrelación del visitante con quienes habitaron en ese suelo.
En cuanto al proyecto ejecutado, Natalia Ponferrada, secretaria de Turismo de la provincia, señaló que“tenemos que sentirnos orgullosos de esto que tenemos y también llamamos ‘La huella Inca en Argentina’, porque hemos logrado con el trabajo de mucha gente y por mucho tiempo recuperar un lugar muy importante que necesitaba el interés y la intervención que se merece por todo lo que representa”.
La intervención del doctor Rodolfo Raffino -fallecido hace unos días- fue destacada y reconocida por la funcionaria y la arqueóloga en reiteradas oportunidades.
Inauguración
La inauguración de la puesta en valor del Shincal será el próximo 11 de junio. El evento contará con la presencia de autoridades del Gobierno nacional y provincial.
La inversión realizada para el proyecto, entre organismos nacionales y provinciales, supera los 3 millones de pesos.










