La Municipalidad de la Capital ya tiene todo listo para la apertura del Museo de la Virgen del Valle, que podría realizarse después del 20 de junio. No será un museo religioso, ni tampoco será un museo relacionado con los objetos marianos de la devoción popular, sino que tratará de ser un espacio pensado y estructurado a partir de la necesidad de conservar y difundir los objetos que pueden destacar la devoción y la religiosidad, como rasgo de identidad cultural del pueblo catamarqueño.

Dado que no se puede hablar de la cultura y de la identidad del pueblo de Catamarca sin hablar de la Virgen del Valle, este museo intentará contener los aspectos más característicos de la sociedad provincial bajo esta perspectiva de la devoción popular. «Es un museo en el que se pondrá de manifiesto a la Virgen y su relación con el pueblo”, completa el concepto el arquitecto Luis Mauvecín, en diálogo con EL ANCASTI. Mauvecín es el actual director del Museo Casa Caravati y uno de los artífices, junto con otros profesionales del área, de llevar adelante esta obra que surgió primero como una inquietud, y luego pudo plasmarse en el convenio que firmaron el Obispado de Catamarca y el municipio. El flujo cada vez más importante que tiene Catamarca, junto a otras provincias que supieron aprovechar el empuje de las figuras religiosas para captar la atención turística, fue una de las aristas que desde la Municipalidad se trató de capitalizar.

En el museo habrá un «muro llorón” en el viejo pasillo que comunicaba la Catedral Basílica con el edificio, que tendrá 20 grifos de los que los peregrinos podrán sacar agua bendita, al igual que lo hacían en lo que era el pasillo «de las tinajas”, por los odres de barro que había allí para llevar el recuerdo bendito. En el frente se encuentra una escultura en la que están 30 mil «exvotos”, que son esas pequeñas piezas de alpaca, plata o broce, que representan una parte del cuerpo del promesante, y que se la ofrecen a la Virgen como prueba de agradecimiento o para pedirle protección. «Esta escultura, hecha de metal con triángulos (que representan, dice Mauvecín, la Trinidad Católica) es una espiral que se proyecta recubierta con 30 mil piezas dejadas por peregrinos. Dentro, la obra tendrá una luz de 400 watts, un buscacielo que se podrá ver desde todos los puntos de la ciudad y que será, sin lugar a dudas, un punto de atracción para todos”, explicó el arquitecto. Habrá un salón denominado «del hallazgo”, donde se podrán ver las reproducciones de la imagen tal como se la encontró en sus primeros días; un salón «de los obispos” en los que estarán retratados todos los que guiaron a la feligresía católica catamarqueña a lo largo de su historia; un salón destinado a «los mantos” con particular atención en el atuendo actual y pasado de la sagrada imagen, con la particularidad que la vitrina tendrá el mapa estelar de la noche en la que ocurrió la Coronación de la imagen mariana. Una sala con las joyas de las coronas que se le adjudican a la Virgen. Todo esto será acompañado por un salón de proyecciones con 56 butacas, un patio central que contará con una cafetería, una tienda en la que se venderán recuerdos vinculados al museo y a la Virgen.

ADMINISTRACIÓN

Toda la obra del museo, salvo algunas pocas cuestiones que tuvieron que ser definidas por licitaciones abiertas, fueron pagadas y solventadas por el presupuesto de la administración municipal.

catamarca digital
Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.