HAY MAS DE 90 PUESTOS EN SIETE CUADRAS
Más de 90 puestos ambulantes contabilizó El Ancasti en un recorrido realizado ayer por la Peatonal Rivadavia. Alrededor de 50 puestos están en la misma Peatonal Rivadavia, mientras que hay aproximadamente otros 40 instalados por la avenida Güemes, desde Rivadavia hasta calle Tucumán, transformando el lugar previsto para el tránsito de peatones en un mercado «persa» a la vista de todos.
En la vía pública es posible comprar peladores de papas, ollas, platos, herramientas, alimentos, retratos pintados a mano, artesanías, relojes, medias, ropa interior, juguetes, CD con música y películas, calzados, frutas, verduras y hasta accesorios para autos y motos.
Curiosamente frente al Museo de la Ciudad Casa Caravati, al Concejo Deliberante, a Salud Pública Municipal y a las oficinas de la Administración General de Juegos y Seguros hay muy pocos puestos instalados.
Los vendedores se justificaron: «Estamos acá porque no tenemos otro trabajo y si no llevamos plata a la casa no comemos».
Aseguraron que «cada tanto los comerciantes se enojan y nos piden que nos corramos porque pierden ventas, pero con el paso de los días nos aquerenciamos en un lugar y ahí nos quedamos».
Permanentemente los comerciantes de la zona reclaman por esta competencia desleal, generando que, muy esporádicamente, la Dirección de Inspección General de la Municipalidad realice operativos de control de mercadería y hasta el desalojo de los ambulantes.
Sin embargo, en época de crisis se hace más notoria la aparición de esta al menos controvertida actividad comercial.
El reclamo de los propietarios de los negocios es entendible: pagan impuestos, alquiler y se ven invadidos por vendedores ambulantes que compiten con sus precios.








