El “Estrellado” le ganó 86-71 a Unión Orán de Salta en su primer cruce interconferencias en la noche del miércoles. Con el triunfo cortó una racha de siete derrotas consecutivas y mostró una cara renovada tras la caída en el clásico. El goleador del encuentro fue Javier López Carrizo, que con 23 puntos alcanzó su mejor producción en el torneo.
Ahora el equipo deberá esperar al 31 de este mes, cuando viaje a Jujuy para enfrentarse a la Asociación Tiro y Deportes Río Grande.
En el primer cuarto el “Estrellado” fue mejor. Aunque lo ganó por la mínima diferencia, se vio a un equipo con entusiasmo. Román González inició una labor interesante en el manejo del ataque, sobretodo arrastrando marcas con la pelota en su poder. Así les liberó el tiro a Rabdel Hechavarría y a López Carrizo. Orán tuvo buenos triples que lo mantuvieron en vilo porque supo aprovecharse de las fallas defensivas del local.
El trabajo de la semana sin dudas había dado frutos en González. Mostró un papel muy solidario, cediendo algunas asistencias claves y algunos pases que luego fueron desaprovechados.
En Unión empezó a gestarse la figura de Guillermo Ates, que cuando no pudo penetrar supo crearse el espacio para el triple. Ese fue el principal argumento del conjunto salteño para estar al frente por cuatro puntos. Luego el partido ingresó en un terreno de pérdidas por malos manejos y se benefició la visita, que ganó en el primer
tiempo. El Rojo pagó el precio de tres bandejas falladas.
La charla en el vestuario le cambió la cara a Red Star: anotó un parcial de 10-0 en los primeros dos minutos del segundo tiempo y con una volcada de Alfio Niello dejó en claro que quería ganar el partido. Avanzado el cuarto el equipo que dirige Gabriel Albornoz estiró la máxima diferencia a 22, con total autoridad. Promediada la etapa se vio lo mejor de la dupla Dragan Capitanich-Lisandro Caniza frente un Orán apagado. Parcial de 35-12 y dominio total.
En este cuarto Red Star anotó la misma cantidad de puntos que en los dos primeros.
Con el ánimo por las nubes, pareció sobrar el último parcial. Unión intensificó la marca sobre la base y complicó un poco el traslado. Además, obligó a Red Star a defender al límite y pudo “robarle” algunas faltas.
Por momentos Albornoz le dio descanso a sus internos y el equipo no lo sufrió, como había ocurrido en otras ocasiones. Finalmente el conjunto catamarqueño volvió a sonreír, frente a su gente y luego de dos meses.










