Los sindicatos que nuclean a las empleadas domésticas y su contraparte firmaron su primer acuerdo salarial en el Ministerio de Trabajo de la Nación, que contempla un aumento salarial del 28 por ciento, en dos tramos: el primero, del 21 por ciento a partir de septiembre, con carácter retroactivo, y el segundo, «no acumulativo», del 7 por ciento, a partir de diciembre, que regirá hasta agosto de 2016.








