Martes, 17 de noviembre de 2015
Ricardo Jaime fue secretario de Transporte entre 2003 y 2009. Durante seis de los doce años de gobierno kirchnerista Jaime decidió la política de transporte del país.
Jaime recibió la semana pasada una buena noticia desde la Sala I de la Cámara Federal. Los camaristas Jorge Luis Ballestero y Eduardo Freiler sobreseyeron por prescripción a Jaime en dos casos en los que se lo acusaba de usar autos que estaban en poder del Estado para beneficio personal.
En julio pasado el juez Sebastián Casanello determinó que habían prescripto dos casos de corrupción en los que están involucrados Jaime y Claudio Uberti quien, hasta el escándalo de «La valija de Antonini Wilson», fue el encargado del Organismo de Control de Concesiones Viales (OCCOVI). Por su tarea se lo llamaba «El señor de los peajes». Los dos casos comenzaron en 2011, cuando el juez de la causa era Norberto Oyarbide. Desde octubre de 2012 Casanello está a cargos de esos expedientes.
El fiscal federal Carlos Rívolo había imputado a ambos porque Jaime habría utilizado para beneficio propio dos autos que debían permanecer en la órbita del Estado.








