La diputada provincial Juana Fernández, del bloque del Frente Cívico y Social, solicitó que la gobernadora Lucía Corpacci disponga los medios para concretar la compra del tomógrafo para el hospital de Niños Eva Perón, según se comprometió en la apertura de sesiones ordinarias el primero de mayo.
En este sentido, la legisladora destacó la solidaridad de los catamarqueños que participan en la campaña para la compra de un tomógrafo para el nosocomio infantil, pero afirmó que «no puede ser una forma de evadir responsabilidades.
Es importante que la mandataria comprenda que está perdiendo un paciente, se le está muriendo en sus manos y no quiere dar con el diagnóstico porque el remedio lo conoce, sabe que es inversión y prioridad”.
Asimismo, manifestó que «estoy orgullosa de los catamarqueños que por medio de grandes gestos de solidaridad aportan para el bienestar de todos, pero no puede ser el método al que se recurra para eludir responsabilidades, a pesar que los senadores del FPV con vanidad destacan su aporte de 12 mil pesos para el tomógrafo del Hospital de Niños. De ser así deberíamos pensar en una gran campaña para la adquisición masiva de aparatología y de insumos, mientras que el Estado se siente a mirar cómo los ciudadanos cumplen su función”.
La diputada del Frente Cívico y Social instó a que la Gobernadora «establezca como prioridad la salud pública, a los fines de que se invierta en insumos, aparatología y estructura, para que los catamarqueños reciban un servicio de salud acorde y no sólo puedan acceder los que tengan los recursos para pagar”.
En este sentido, aseguró que fue penoso escuchar cómo el pasado miércoles en el recinto de sesiones, padres y docentes que están en la campaña para adquirir un tomógrafo para el Hospital de Niños, enumeraron las carencias del nosocomio.
Por otra parte, señaló que «la salud pública de Catamarca está enferma de gravedad y la salud privada aparece en la oscuridad de la emergencia con una ambulancia para aliviarla, pero sólo termina consumiéndola más en su enfermedad de olvido, desinversión, marcando una penosa línea entre quienes pueden acceder al derecho a la salud y quienes no”.
«La Gobernadora de la provincia es una profesional médica y paradójicamente está dejando morir a la salud pública, un paciente que está a su cargo desde diciembre del 2011, una larga agonía para ésta y para los catamarqueños que recorren los pasillos de los hospitales y centros de salud con desesperación y dolor, sólo esperando en esta situación, tener suerte de encontrar insumos, de conseguir una ambulancia”, puntualizó.








