Docentes bonaerenses y vecinos protestaron ayer contra el presidente Mauricio Macri y la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quienes fueron despedidos con insultos, al retirarse de una librería de Tigre. El episodio de produjo en horas del mediodía, cuando el jefe de Estado y Vidal salían de una librería tigrense, adonde Macri había acudido para encontrarse cara a cara con un vecino que le había escrito una carta.
Según supo NA, como el Presidente y la gobernadora habían tenido que suspender una actividad en las obras del arroyo Maldonado prevista por la mañana por cuestiones climáticas, decidieron asistir a la librería, ubicada en el pago chico del líder del Frente Renovador, Sergio Massa. Mientras el mandatario nacional se encontraba en el negocio, arribaron al lugar integrantes del gremio de docentes Suteba y vecinos de la zona, con carteles contra las gestiones de Cambiemos y megáfonos. Al retirarse Macri y Vidal a bordo de un vehículo oficial, los manifestantes reclamaron «paritarias» y los tildaron de «chorros».

Fuentes oficiales a NA, el Gobierno no presentará ninguna denuncia por el episodio, mas allá de que la protesta atravesó el primer perímetro de seguridad y estuvieron cerca del Presidente, puesto que no hubo delito. En la Casa Rosada, sin embargo, no descartaban que algún fiscal pudiera actuar de oficio e impulsar una investigación, aunque deslizaron sospechas sobre el massismo. En una conferencia de prensa en el marco de la reunión del Consejo Nacional del PRO en Pilar, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, sostuvo que los escraches al presidente Macri y funcionarios de Cambiemos provienen de «minorías militantes, intolerantes y agresivas que expresan la frustración por haber perdido el poder durante el kirchnerismo».










