
El avance de los delitos en el interior provincial volvió a encender alertas sobre la seguridad rural en Catamarca. En el marco de un procedimiento ordenado por la Justicia penal en el departamento Capayán, efectivos de distintas dependencias policiales allanaron una vivienda en la localidad de La Brea, donde lograron incautar un arma de fuego larga y cartuchos que quedaron bajo custodia judicial.
La medida fue dictada por el Juzgado de Control de Garantías N°1 a partir de un requerimiento de la Fiscalía de Instrucción del Distrito Sur. En el domicilio intervinieron numerarios de la Subcomisaría de San Martín con apoyo de la División Abigeato y de la Comisaría de Chumbicha, logrando el secuestro de una escopeta calibre 16 y cuatro cartuchos intactos del mismo calibre.
La intervención conjunta de brigadas especializadas refleja la complejidad del cuadro delictivo que enfrentan los poblados del interior. Habitantes y productores de la zona vienen manifestando su inquietud por la circulación de personas armadas y la falta de resguardo en caminos vecinales, situaciones que generan zozobra en parajes donde el auxilio policial demora horas en llegar.
Aunque el operativo permitió retirar el arma de circulación, el episodio deja al descubierto las fallas en la prevención que padecen las localidades alejadas del área metropolitana. La actuación estatal se activó únicamente por vía judicial tras denuncias previas, evidenciando la carencia de controles preventivos en accesos clave y rutas secundarias.
Desamparo en los parajes del interior, comisarías sin móviles y reclamos al Ejecutivo
La situación que atraviesan los distritos del departamento Capayán interpela directamente las políticas del Ministerio de Seguridad y del gobierno de Raúl Jalil. Vecinos de la zona reclaman que los destacamentos policiales no disponen de recursos operativos suficientes, combustible ni personal necesario para mantener guardias activas y recorridos nocturnos en sectores vulnerables.
A este déficit de infraestructura se suma la postergación de los parajes del interior frente a la concentración de operativos en el Valle Central. Mientras los anuncios de equipamiento se focalizan en la Capital, las familias rurales enfrentan el desamparo cotidiano ante hechos delictivos que amenazan la tranquilidad de las comunidades.
El procedimiento judicial confirma los reclamos de los vecinos sobre la seguridad rural en Catamarca. Con comunidades expuestas a la tenencia irregular de armamento y dependencias policiales desprovistas de herramientas para vigilar el territorio, los habitantes del interior exigen presencia permanente y patrullajes reales para recuperar la calma cotidiana en sus pueblos.
Fuente: El Aconquija










