
Las recientes redadas viales y el decomiso masivo de vehículos particulares volvieron a encender un duro debate en torno al rol de las fuerzas de seguridad provinciales. Diversos frentes comunitarios cuestionaron el enfoque recaudatorio de las medidas y la ausencia de estrategias disuasivas frente al delito, señalando que los controles se concentran en castigar infracciones menores mediante operativos policiales en Catamarca.
El procedimiento se llevó a cabo de forma coordinada entre numerarios de las Seccionales Quinta, Sexta, Séptima y Novena de la Capital, San Isidro en Valle Viejo, y las dependencias de Santa María y Belén. Durante las maniobras se concretó la detención de 14 hombres mayores de edad por faltas contravencionales en Catamarca.
Asimismo, las patrullas procedieron al secuestro de 22 motocicletas bajo el argumento de incumplimientos al Código de Faltas provincial y la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449. Tras labrarse las actas de infracción correspondientes, la totalidad de los rodados fue remitida a las dependencias policiales y corralones municipales.
Sin embargo, los secuestros masivos generaron un fuerte malestar en los vecindarios periféricos, donde la motocicleta constituye el único medio de transporte para acudir a los puestos de trabajo. Las familias afectadas remarcaron el alto costo económico que implica recuperar los vehículos en un contexto de retracción salarial.
Ineficacia preventiva e intensos reproches al Ministerio de Seguridad
Las severas críticas apuntaron hacia la conducción de la cartera de Seguridad por priorizar la incautación de rodados en lugar de combatir el crimen organizado. Cuestionan que las carteras gubernamentales desplieguen un ostentoso aparato policial para sancionar la falta de documentación mientras las zonas vulnerables sufren una constante ola de robos.
De igual modo, representantes barriales de Valle Viejo, Belén y Santa María recriminaron la falta de patrullajes preventivos en los corredores nocturnos y la escasa presencia de agentes en los barrios. Criticaron que el Estado provincial aplique exigencias dinerarias impagables para los trabajadores informales sin ofrecer soluciones de movilidad ni educación vial.
La continuidad de estos dispositivos de saturación mantiene en estado de alerta a los usuarios de la vía pública. Ante el descontento por el acoso contravencional y la persistencia de los hechos delictivos, la comunidad exige una reorientación urgente de las fuerzas de seguridad y de los operativos policiales en Catamarca.
Fuente: El Aconquija










