Desde principio de año las motos coparon la Peatonal Rivadavia, a pesar de las advertencias emitidas desde el municipio a través de la Dirección de Inspección General y la Dirección de Tránsito Municipal, sobre la realización de operativos para despejarla de todo tipo de vehículos estacionados a lo largo de las cinco cuadras que abarca su recorrido.
Pero a las molestias que ocasionan las motos a comerciantes y peatones se suman las que generan los puestos de vendedores ambulantes que ocupan toda la Peatonal y que desde hace más de un año la comuna intenta, sin éxito, trasladar a la Plaza 25 de Agosto. El administrador de la Dirección de Tránsito, Ariel Bustos, aseguró que «es complicado el trato con la gente porque nos agrede”. Señaló que «falta ampliar la cantidad de empleados y mejorar la comunicación con la Policía de la Provincia para poder agilizar los operativos”; y lamentó que haya «tanta violencia en la población”. Además de apelar a la buena voluntad de los vecinos para lograr un ordenamiento en el tránsito, y que la peatonal no sea ocupada como playa de estacionamiento gratuito, Bustos lamentó no contar «con personal suficiente, más que nada en horas del mediodía cuando salen los chicos de la escuela. Porque uno permite a los padres que estacionen unos minutos a la espera de los niños, a veces en doble fila, pero se enojan cuando se les pide que se pongan en movimiento y circulen”.
El funcionario municipal hizo hincapié en «la buena voluntad de la gente para que nos ayude, porque hay que estar en la calle y tratar con los choferes. La gente tiene que entender que debe colaborar con los peatones”, y aseguró que «con educación las cosas van a cambiar”.
También minimizó el efecto de las multas y el resultado de los operativos de tránsito argumentando que «los costos de los multas para los autos y las motos son elevados, pese a ello, en cada control que hacemos se levantan muchísimas motos en infracción».
Sin embargo, diariamente aumenta la cantidad de motos estacionadas en la peatonal. Aseguradas con andados y atadas a árboles o canastos de residuos, obstruyen el paso de los peatones y el ingreso a los locales comerciales.
Desde la Dirección de Inspección General de la comuna capitalina aseguraron que esa dependencia puede accionar contra los propietarios de los vehículos estacionados en la peatonal «porque se trata de la ocupación del espacio público”, pero no dieron precisiones sobre la realización de futuros operativos para desalojar el paseo céntrico.
Sobre los vendedores ambulantes, que en su mayoría ocupan espacios que superan los dos metros cuadrados, aseguraron que no fueron «notificados por el Concejo Deliberante, sobre cambios o demoras en la construcción de los espacios que se están armando en la Plaza 25 de Agosto, para el traslado de los ambulantes que ocupan la Peatonal”, y tampoco pudieron precisar cuándo podría concretarse el traslado de los puesteros que en plena Peatonal Rivadavia comercializan desde ollas, herramientas, juguetes y cosméticos, hasta plantas, frutas y textos religiosos.








