Desde hace algún tiempo, los especialistas en microeconomía familiar recomiendan caminar y ver precios antes de comprar. Se suponía que una compra en el supermercado era una tarea que se podía llevar a cabo, como mucho, en una tarde. Sin embargo, ante la actual crisis socioeconómica, se debe realizar una tarea previa «de inteligencia» a fin de hacer un «mapa de precios» y saber qué comprar y dónde. Las compras del mes, planificación mediante, ya no se realizan en una tarde sino en una semana.
La lista de «Precios Cuidados» que comenzó a regir en Catamarca contiene 194 productos básicos. Sin embargo, los productos que figuran en la lista no se encuentran en la góndolas o, en algunos casos, no se cumple con lo acordado. Es decir, si en la lista de precios cuidados figura un producto de marca A a un determinado precio, en los supermercados se puede conseguir el mismo producto pero de otra marca, ergo a otro precio. En otros casos, el valor establecido en el acuerdo nacional no se respeta. En el supermercado Changomas se observaron las principales diferencias entre los precios de góndola y los de la lista.
En una recorrida que se realizó ayer, se observó que el litro de leche entera en sachet que, según la lista de Precios Cuidados, se encuentra a $7.18, en un supermercado cuesta $9.36 y en otro $7.90. El aceite se convirtió en la vedette de las góndolas. Es el producto más vendido. De acuerdo con la lista de precios cuidados, el litro y medio de aceite de segunda marca tiene un valor de $12.95. La marca que figura en esta lista no es comercializada en los supermercados capitalinos.
Además, se debe tener en cuenta que en los tres supermercados se comercializan de manera limitada algunos productos. Esta tendencia no es nueva; se viene realizando desde hace varios años. Aceite, harina, azúcar y, en algunos casos, fideos secos y yerba mate suelen venderse solamente 2 o una sola unidad por cliente. En los supermercados, los carteles que indican que se trata de productos con ‘precios cuidados’ lo advierten.
Es conveniente tener en cuenta al momento de comprar los precios. En las góndolas, las etiquetas que indican el valor del producto están entreveradas. Algunos se exhiben con etiquetas que no coinciden con su descripción.
Los «precios (des)cuidados» no se mantienen en los tres supermercados. Por ejemplo, un paquete de jabón de tocador por 3 unidades, de segunda marca, que en un supermercado tiene un valor de $14.05, en otro cuesta $18.15. Otro producto que ofrece sus diferencias es la mermelada. La lista de «precios cuidados» indica que un frasco de mermelada de 354 gramos y de primera marca tiene un valor de $13.90. Sin embargo, en los super de la capital esa marca no se comercializa. El producto es reemplazado por otro, también de primera marca, y con un precio diferente. En Changomas cuesta $26.30; en otro $19.89 y hasta se lo consigue a $25.35.
La botella de tomate triturado no figura en la lista de «precios cuidados» y en los supermercados se encuentra a distintos precios. Este producto, de primera marca, en un supermercado cuesta $19; en otro comercio solo ofrecen de segunda marca a $11 y $13, y también se encuentra uno de primera marca a $22.21 y otro de segunda marca a $19.29. Las diferencias son considerables.
Quejas
En tanto, en los supermercados, sea cual sea, los consumidores no dejan de sorprenderse (para mal) por el precio de los productos más básicos y necesarios de la canasta familiar. “A los precios hay que cuidarlos porque van a seguir subiendo y no van a bajar más”, expresó con ironía y resignación una ama de casa.
Entre los pasillos de los supermercados, los changuitos y canastos se pasean, casi vacíos. Algunos consumidores hacen cuentas y comentan por lo bajo que en otros supermercados comprarán otros productos porque son más baratos. “Hay que mirar mucho para cuidar el bolsillo”, aconsejó otra ama de casa.
Elancasti










