El ministro de Gobierno, Gustavo Saadi, salió al cruce de las afirmaciones de Eduardo Brizuela del Moral, quien acusó a la actual gestión de estar “destruyendo” la Provincia y opinó que la eventual expropiación del Casino tendría por objeto blanquear negocios vinculados con la droga. De hecho, Brizuela se valió de comentarios de “un vecino” para esa afirmación.
“Debe ser el mismo vecino que le dijo que iba a gobernar el Frente Cívico 60 años más”, ironizó Saadi.
“Es tan vaga, malintencionada e irresponsable la afirmación de este señor, que en lugar de perjudicar al Gobierno se desnuda por completo en su pobreza argumental y expone su debilidad: qué desesperado estará que tiene que sembrar un chisme tan bajo para aparecer en los medios”.
Saadi consideró “impropio” que un legislador nacional se exprese de ese modo, aunque que señaló que debe estar “muy nervioso”, por los “intereses” de sus “aliados” con el Casino. “Seguramente, detrás de las concesiones que realizó el FCS se beneficiaron muchos socios y amigos a los que ahora les comienza a doler el bolsillo”, disparó Saadi.
El funcionario señaló que “nunca” escuchó hablar al ex gobernador de los comprovincianos que esperaron más de quince años por una vivienda; por los dos mil chicos que abandonaban los estudios cada año; por los centenares de precarizados que dejó en Salud con contratos “basura”; por el vaciamiento del Banco de Catamarca; ni por los “asquerosos” negociados de EDECAT que sufrieron todos los usuarios.
“Vació y entregó las empresas de servicios públicos dejando a miles de catamarqueños a su suerte, sin energía eléctrica y sin agua potable; desinvirtió en Seguridad provocando la instalación de verdaderas bandas delictivas que agobiaron a la ciudadanía; no tuvo la inteligencia suficiente para priorizar la obra pública, eligiendo aquella de menor impacto social y de mayor provecho económico, llegando incluso a realizar millonarias inversiones en instalaciones que jamás pudieron ser puestas en funcionamiento; infectó la Administración Pública con parientes y amigos; asfixió el presupuesto público de la presente gestión designando a miles de empleados públicos, destruyendo así la carrera administrativa y provocando el mayor caos de la historia en torno a la composición del salario; institucionalizó la corrupción estructural, en áreas tan claves y sensibles como desarrollo social y salud a través de proveedores amigos íntimamente relacionados con funcionarios de su gabinete, lo que generó más pobreza y marginación”, recriminó Saadi.
Recordó también que fue con su política de vivienda que se convirtió en el “zar de la cartelización”, certificando como concluidas obras que aún siguen a medio construirse y sin presupuesto para terminarse. “También es allí en donde se produjo la mayor injusticia social, ya que para lograr acceder a una vivienda se debían cumplir con requisitos partidarios vinculados con el FCS a la vez que se hacía indispensable ser amigo, ahijado, pariente y otros menesteres con algún conspicuo funcionario de su gestión. Todo eso sucedía al amparo de él y de su dilecto hijo Eduardo”, enfatizó.








