Cristina Fernández advirtió en el Consejo de Seguridad de la ONU que «la forma en que se ha combatido al terrorismo no es la adecuada» y envió un duro mensaje a Estados Unidos, al asegurar que no se enfrenta al crimen organizado internacional «haciendo sonar los tambores de la guerra» sino «con la paz».
Sentada a sólo dos bancas de distancia del presidente Barack Obama, la jefa de Estado ofreció su discurso como miembro no permanente en el organismo y aprovechó la oportunidad para denunciar complicidad con grupos terroristas y reclamar «métodos adecuados para combatir en serio» a estas organizaciones.
Ante la mirada atenta de su par estadounidense y acompañada por buena parte de su comitiva, la mandataria advirtió que «el año pasado se hablaba de otros problemas y de otros peligros en materia de seguridad, que hoy han cambiado», ya que «los que ayer eran malos, hoy no parecen tan malos; los que ayer tenían que ser invadidos y arrasados, hoy parece ser que están colaborando para que el ISIS (Estado Islámico, por sus siglas en inglés) desaparezca».
«Ahora (la amenaza) ha pasado a ser el ISIS, unos nuevos terroristas que no sabemos quién les compra el petróleo, quién les vende las armas, quién los ha entrenado. Porque obviamente manejan recursos económicos, armamentísticos y de difusión francamente cinematográficos, lo que me lleva a plantear interrogantes sobre lo que está pasando y fundamentalmente cómo hacemos para combatir eficazmente al terrorismo», cuestionó la mandataria, ante sus pares.










