
¿Qué pasó? El lunes 9 de julio, dos personas tocaron el timbre del departamento en el que vivía el profesor de inglés uruguayo Edwar Vaz Fascioli (45). Los desconocidos dijeron que tenían información sobre su hija, que había sufrido un accidente. Cuando abrió la puerta, los sicarios lo mataron de un balazo.
Ya hay un detenido, el conductor del vehículo que transportó a los asesinos. El sospechoso dijo que fue contratado por una mujer llamada Lulukhy Moraes (38), la ex esposa de la víctima. «Lulú» le había pedido que pasara a buscar a dos personas por un lugar y que los llevara hasta la casa del profesor.
Lulú negó las acusaciones y aseguró que su ex pareja era un “proxeneta”. Pero los investigadores también descubrieron que días antes de que mataran a el profesor, este había firmado una demanda contra su ex, de un millón y medio de dólares. La acusaba de haber realizado maniobras fraudulentas para ocultar bienes gananciales del acuerdo de divorcio.
Pero para sumarle misterio, la casa donde vivía «Lulú» es una mansión que cuenta con 10 habitaciones temáticas, bautizada “Gypsy Queen” («Reina Gitana»). El lugar es usado desde hace años para realizar fiestas «swinger».
La mansión: El terreno fue comprado en 2004 por un ex ministro del gobierno de Carlos Menem, Este político argentino habría conocido a una mujer llamada Leticia mientras jugaba fuertes sumas de dinero en el Conrad y le habría regalado a ella el terreno. Ahora se investiga si pudo haber lavado de dinero detrás de esta operación. Leticia era y es muy amiga de «Lulú». Edwar Vaz y Lulú se habrían mudado a hace poco menos de 15 años a la mansión y convivieron con el ex funcionario argentino. Después empezaron las fiestas «swinger» que tenían hasta «membresías» para acceder.
«Lulú» le comunicó a la justicia que ni ella ni Leticia son propietarias de la mansión. Se la vendieron meses atrás a un empresario brasileño por 1.300.000 dólares. Suma muy baja para lo que realmente cotiza esa propiedad.
¡Todo muy misterioso! ¿O no?








