La presidenta Cristina Fernández de Kirchner mantuvo ayer actividad oficial en la residencia de Olivos, donde recibió al ministro de Economía, Axel Kicillof; a su par de Interior y Transporte, Florencio Randazzo; y al secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, junto a quienes siguió los pormenores de la causa por la muerte de Nisman.
Según se comunicó ayer de manera oficial, los encuentros se llevaron a cabo en horas de la tarde en el despacho de la presidenta, en Olivos.
En sintonía con la carta que la mandataria publicó ayer en Facebook, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, reconoció ayer a la mañana –cuando ingresó a la Casa de Gobierno– que «las cosas se ponen cada vez más extrañas» en la causa y opinó que «hay demasiadas cosas ligadas» a Diego Lagomarsino, el colaborador que le prestó la pistola calibre 22 con que el funcionario judicial se habría disparado. «Las cosas se ponen cada vez más extrañas en la medida que seguimos sin saber por qué se vino de sus vacaciones familiares en Europa y quién es el que lo llama y lo conmina a que venga. La explicación habría que sacarla de otro lugar», sostuvo el ex senador nacional. «¿Por qué dejó a su hija en ese lugar? ¿Por qué, teniendo el escrito, que estoy convencido de que ni siquiera lo escribió él, cuál es la razón de ser, para presentar qué, cuál es el objetivo?», interrogó Fernández, que ayer mantuvo en la Casa Rosada varias reuniones e incluso recibió al secretario de Seguridad, Sergio Berni.
Al ser consultado sobre si se trataba de un asesinato o de un suicidio, el secretario general de la Presidencia eligió mostrarse cauteloso: «Sigo creyendo que, para poder calificar el hecho, la situación, lo sucedido al fiscal Nisman, hay que saber exactamente lo que los científicos dicen después de haber analizado la situación.»
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en cambio, evitó referirse a las causas de la muerte del fiscal e insistió en apuntar a lo endeble de la denuncia. «Las expresiones de la carta de la presidente Cristina de Kirchner me eximen de cualquier otro comentario sobre esta cuestión», advirtió ayer Capitanich, aunque consideró necesario reafirmar que la denuncia presentada «no tenía ningún elemento probatorio». Además, el ex gobernador de Chaco reiteró que desde la Jefatura de Gabinete correspondía aclarar que las personas señaladas por Nisman como pertenecientes a la SI no se encuentran registradas como empleados públicos ni en la modalidad de planta permanente, ni transitoria, ni en la Jefatura de Gabinete








