Una semana después del triunfo con suplentes, los titulares de Boca apabullaron a los mismos titulares de River que perdieron aquel partido, pero ahora con una goleada tan inesperada como aplastante: 5 a 0.
El partido dio desde el inicio señales de que podía verse algo distinto a lo del sábado pasado: Boca no presionó de la misma manera. River arrancó con mayor control de la pelota y del terreno.
Arruabarrena dispuso un 4-3-3, con las líneas bien pegadas (para no darle espacios a su rival), sin tanta presión como en el clásico de la semana pasada en Mar del Plata (triunfo por 1-0, con gol de Cristaldo), pero con una premisa clara: ser veloz y preciso para jugar de contraataque.
Gallardo, en tanto, diagramó un 4-3-1-2, con muchísima distancia entre las líneas, sin presión en la zona central y con muy poco juego de mitad de cancha hacia adelante.
Así, con llegadas repartidas –las de Boca con mayor espacio y velocidad– se llegó a los 15 minutos, cuando Funes Mori, apurado, cedió mal a Maidana, y Cristaldologró el primer gol. Sin respiro para River, a los 21 otra corrida, esta vez a cargo de Palacios, terminó en el segundo. Casi un calco fue el tercero, por la izquierda, a los 30, cuando le tocó a Chávez vencer a Cristaldo. Y encima, expulsado Mayada.
En el cuarto de hora inicial los dos equipos tuvieron sus chances: Boca con un remate del chileno José Fuenzalida (2m.) y un centro desde la derecha de Luciano Monzón (9m.), que resolvió muy bien Marcelo Barovero; y River con dos disparos de larga distancia de sus dos centrales Jonathan Maidana (5m.) y Ramiro Funes Mori (7m.), que encontraron estupendas respuestas de Guillermo Sara.
A los 10 del segundo, la roja para Sánchez. Gallardo ya había hecho cambios para cuidar su arco cuando echaron a Gutiérrez.
Sobre el final, llegaron los goles de los ingresados Calleri y Betancourt, cuando la pesadilla de River terminaba.








