Un sujeto de 50 años, de Tinogasta, identificado por la Policía como Pedro Quinteros,
que se desempeñaba como titular de una Escuela de Fútbol Infantil, fue detenido
bajo la acusación de violar al menos a un adolescente y haber cometido el delito de
“grooming” para acceder a otras víctimas.
El individuo que además de ser profesor de fútbol se desempeñaba como locutor,
también habría difundido material pornográfico infantil mediante distintos dispositivos,
se informó.
En horas de la tarde de ayer era indagado en ámbitos de la Fiscalía de Quinta
Circunscripción Judicial con asiento en Tinogasta.
El comisario general Oscar Barrios, jefe de la Unidad Regional Nº5 que estuvo a
cargo de la investigación que desembocó en su arresto, dijo ayer en conferencia de
prensa que la causa por abusos comenzó a investigarse en junio del año pasado.
“Se realizaron distintos tipos de allanamientos con resultados positivos en esta
ciudad (cabecera departamental de Tinogasta) y en Fiambalá, donde se logró el
secuestro de mucho material tecnológico, entre los que se hallan chips, tarjetas de
memoria, teléfonos celulares, computadoras, pendrives, tablets, etc. Si bien al
momento de llevarse a cabo los procedimientos no se tomaron medidas restrictivas
de la libertad de esta persona, ayer (por el miércoles) habiendo pruebas suficientes y
habiéndose obtenido los resultados del Laboratorio Satélite con el que cuenta la
Policía, sumado a los resultados de las Cámaras Gesell”, se procedió al arresto. “Son
dos hechos por el momento, uno de abuso sexual con acceso carnal y otro por
grooming”, detalló.
Barrios precisó que la denuncia surgió a partir de una “recopilación de datos que
recibió el fiscal y se empezó a trabajar de oficio.
Luego intervinieron los padres de los menores víctimas, que radicaron las denuncias
penales”, destacó, agregando que “no se descarta la posibilidad de que haya muchas
más denuncias”.
A su vez, el policía mencionó que las pruebas recabadas hasta ahora apuntan a que
“el consumismo de pornografía infantil lo compartía con otros dispositivos” y que se
trata de “una causa con mucho trabajo en su investigación. Destaco al personal
policial de calle, ya que fueron pesquisas muy complejas. Lo importante es sacar de
circulación a una persona con estas características”, dijo en referencia al presunto
depredador sexual.
Barrios destacó que “es el primer caso de grooming en Tinogasta y hay que señalar
que con los datos que teníamos llegábamos a hacer los allanamientos y al momento
de realizarse los mismos, los padres desconocían por completo las actividades de
sus hijos con el uso de sus teléfonos, por eso llamo a la reflexión a que presten más
atención y que tengan más control sobre la utilización de las redes sociales por parte
de los menores”, ya que son empleadas por estos individuos para captar a sus
víctimas.
Las víctimas del sujeto tendrían entre 12 y 18 años, “pero hay gente mayor a la que
esta persona también habría contactado, ya que era su modo habitual proceder de
esta manera. El que haya estado a cargo de una escuela de Fútbol Infantil puede
resultar un agravante, porque era responsable de la guarda de estos niños”, concluyó
el investigador.










