En horas de la siesta de ayer, un grupo de malvivientes encapuchados ingresaron armados a un maxikiosco ubicado en calle Vicario Segura pasando Florida y maniataron a una anciana de 70 años, para luego llevarse la recaudación de la quiniela y del negocio. Aunque su propietario (el hijo) no aportó mayores datos para la investigación, se cree que la suma ascendería a los 40.000 pesos en total.

Al menos dos ladrones que portaban armas de fuego ingresaron al negocio atendido por una anciana, cuyo propietario era su hijo. Aparentemente, los sujetos contaban con información sobre la cantidad de dinero en el local y al ingresar, maniataron a la mujer con precintos plásticos.

El golpe se perpetró en cuestión de minutos, según informaron fuentes policiales ligadas a la investigación. Luego de que los malvivientes se hicieran con el cuantioso botín, la mujer salió del polirrubro por sus propios medios, con una tijera en la mano. Al verla, los vecinos la socorrieron y lograron sacarle los precintos.
Posteriormente, personal del Same debió asistir a la mujer, quien sufría una crisis de nervios, pero sólo presentaba magullones en sus muñecas.

Según los datos aportados por la víctima, los violentos asaltantes cubrían sus rostros con remeras, de tal forma que no pudo identificarlos. Además de amedrentarla con armas de fuego para que dijera dónde se encontraba el dinero, los malvivientes huyeron con la recaudación de una quiniela que funcionaba allí y del kiosco.

Al llegar al lugar, personal policial encontró una gran cantidad de tarjetas de débito.
El Esquiú.com pudo dialogar con el hijo de la damnificada (propietario del polirrubro), quien manifestó que “es una situación traumática. Es la segunda vez que nos pasa”. Además, añadió que por dichos de la madre, preferiría no brindar a la prensa detalles del hecho, puesto que “ya nos han robado, ya se llevaron la plata; no tiene sentido”.