La polémica en el Concejo Deliberante capitalino parece no tener fin. Ayer por la mañana, desde la presidencia de la institución se decidió apartar de las funciones a tres empleados que habrían sido designados a planta permanente con sólo 2 meses de antigüedad.
La presidenta Jimena Herrera, junto a su equipo de trabajo, detectó a nueve trabajadores en situación irregular. A tres de ellos se los despidió y a los seis restantes les permitirían continuar con su fuente laboral.
Según explicó el secretario administrativo, Alejando Guerra, un decreto emitido entre octubre y noviembre del año 2013 dejó a estas nueve personas en planta permanente. Sin embargo, sólo cuatro de ellas cumplían con el requisito que exige un mínimo de 6 meses de contrato.
Los cinco restantes fueron dejados a disposición de la presidencia, donde se decidió despedir a tres de ellos por el marco irregular en el que se los designó a planta permanente. Los últimos dos corresponden a contratos de discapacidad, razón por la cual la máxima autoridad del cuerpo resolvió mantener los contratos.
Otras anomalías
Según comunicaron a este medio, estos nueve agentes que fueron designados a planta permanente a fines del 2013 tienen una situación diferente a la de los nueve exfuncionarios.
Ante este escenario, la nueva gestión del Concejo Deliberante decidió emprender una investigación.
Según se manifestó, la realidad de estos trabajadores sería más compleja “por ser una irregularidad más complicada”. Más allá de las investigaciones que puedan realizarse al respecto, las sanciones serían más severas.








