Se realizó ayer un profundo y sentido homenaje a las personas que perdieron su vida por la furia de la naturaleza aquel día. A la vez, las personas que asistieron al evento destacaron en cada momento el apoyo a los familiares de las víctimas.
Los pedidos de justicia y la necesidad de tener respuestas a los pedidos de aclaración de los hechos, las responsabilidades, fueron los ejes centrales, a la vez que se pidió por “unión para trabajar para un mismo lado y evitar que suceda otra tragedia” en la localidad.
Alrededor de trescientas personas participaron de la celebración de la santa misa, presidida porMonseñor Luis Urbanc, quien en su homilía señaló: “Nunca vamos a encontrar repuesta a las cosas que han pasado, nadie tendrá una respuesta satisfactoria a lo que ha pasado, pero sí nosotros, gracias a la fe, podemos seguir caminando y mirando para delante. Tenemos que dejar en manos de Dios las cosas que no comprendemos”.
Una vez concluida la celebración, familiares, vecinos y autoridades de gobierno iniciaron la procesión hacia la iglesia para dejar la imagen de la Virgen bendecida por el Papa Francisco en la oportunidad en que familiares de las victimas viajaron a Roma.
Flores al río, para no olvidar
En el momento en que la peregrinación transcurría por sobre el puente, la gente arrojó flores al río en memoria de las víctimas. El aplauso del momento, prolongado y sentido, junto al abrazo de los familiares de las personas que perdieron su vida, significó el momento más emocionante del homenaje a los que ya no están.










