Como cada año, la Fiesta del Poncho muestra su lado internacional, albergando en la nueva edición a importantes feriantes de países vecinos como Bolivia, Chile, Uruguay y Brasil. Algunos llegaron por primera vez, otros viven su tercera o cuarta experiencia en la feria, pero todos coinciden en la magnífica oportunidad de ofrecer sus creaciones.
Apostados en los pabellones 1 y 2 del Predio Ferial, Guilmar Solé y Pablo Soria de Uruguay, Jorge Martínez Troncozo, Hernán Tordoya de Bolivia, Miguel Lazo de Chile y Yaqueline Schmidt de Brasil ofrecen sus variados productos, que van desde joyas hasta música y trabajos en madera.
Trabajos en madera
Los trabajos realizados en madera de paraíso por Solé se exponen por cuarta vez. Alegre por su participación, expresó cómo es su experiencia: “Estamos por cuarto año y nos va muy bien, todos los años nos fue bárbaro, es la feria en que más se vende. A la gente le gusta mucho todo lo que hago. Esta vez traje mates, azucareras, termos y otros utensilios”.
Además, el artesano manifestó que pronto cumplirá 50 años como tornero realizando todo tipo de trabajos en su taller “Paraíso”, ubicado en Punta del Este.
Orfebrería
Mientras, el artesano chileno Miguel Lazo vive en esta edición su primera exposición. “Estoy muy contento, me postulé por Internet y me eligieron. Hago todo tipo de trabajos en metal, joyas; también hago todo tipo de creaciones basándome en lo ancestral, lo que gusta mucho. Hace 35 años que soy artesano, estuve en muchas ferias en el Centro y Sur de Argentina pero nunca en el Norte, es una experiencia que la puedo vivir ahora y estoy feliz”, comentó.
En todos los casos, los artesanos destacaron la organización del importante evento, sobre todo por sus ventas, las que los llevaron a asegurar que el Poncho “es en la feria en que más se vende”.
Instrumentos musicales
A los artesanos internacionales se suma el lutier Jorge Martínez, del país hermano de Bolivia. Este constructor de instrumentos musicales ofrece por tercer año consecutivo sus creaciones, entre ellas charangos, quenas, zampoñas, pinkillos, sikus, entre otros de viento.
“Es el tercer año que estoy, espero poder vender todo, en las fiestas anteriores me fue muy bien. Tengo un taller en La Paz. Allá, en mi país, estos instrumentos son muy comunes. Tengo venta pero me va mejor si salgo, y aquí estamos esperando lo mejor”, expresó.








