El intendente de la Capital, Raúl Jalil, anunció que enviará un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante para que se realice la separación de residuos domiciliarios.
La aprobación de la normativa permitirá que la clasificación de origen sea una medida obligatoria y su incumplimiento dé lugar a multas económicas.
El jefe comunal pretende que la implementación de la nueva modalidad de manipular los residuos en las viviendas se efectúe desde el 1º de marzo próximo.
La separación de origen consiste en la clasificación de los residuos según su composición, se dividen en orgánicos e inorgánicos. A su vez, la recolección de los mismos también se efectuará de manera diferenciada.
La iniciativa también contemplará que habrá días y horarios para sacar la basura, según un cronograma que se difundirá de parte de la comuna para mantener el orden de la recolección.
También se busca que los vecinos respeten los horarios que se determina para cada sector de la ciudad.
Esta iniciativa prevé un cronograma de recolección diferenciada de residuos, los vecinos tendrán tres días para sacar las bolsas que contengan residuos orgánicos y dos para los inorgánicos.
El intendente comentó sobre la iniciativa que «lo más importante es que a partir del 1º de marzo vamos a elevar una ordenanza para que el reciclado de la basura sea la separación en origen, la solución es que se separe en origen. En la ordenanza se va a contemplar que aquellas personas que no lo hagan, tengan una multa”.
jalil raul, raul jalil, intendente raul jalil, municipalidad de catamarca
En la misma línea, señaló que «lo que necesitamos es que la basura desde la casa o el negocio salga diferenciada. Lo que uno tiene que ver es que la basura no es algo que no tiene valor si es que sale diferenciada desde la casa. La idea es elevarla el 1 de marzo y tener un cronograma de la diferenciación de basura en toda la ciudad”.
La clasificación
El proyecto del municipio obliga al vecino separar a los residuos para recién sacarlos. Esta separación es entre orgánicos e inorgánicos.
Los residuos orgánicos son biodegradables, se descomponen naturalmente. Son aquellos que tienen la característica de poder desintegrarse o degradarse rápidamente, transformándose en otro tipo de materia orgánica. Por ejemplo: restos de comida, frutas y verduras, sus cáscaras, carne, huevos.
Los residuos no orgánicos o inorgánicos, son los que por sus características químicas sufren una descomposición natural muy lenta. Muchos de ellos son de origen natural pero no son biodegradables. Por ejemplo los envases de plástico. Generalmente se reciclan a través de métodos artificiales y mecánicos, como las latas, vidrios, plásticos, gomas.