Linda Munkley es una ciudadana de 65 años de la ciudad de Bargoed en el Reino Unido que le detectaron un cáncer luego que su perra comenzara a comportarse de forma extraña.

Un día, Bea, su perra de cinco años comenzó a actuar de forma sospechosa al dar golpes en el pecho de la mujer y olfatear específicamente esa zona. Aunque no lo había hecho antes, la mujer no le tomó mucha importancia a la actitud de su compañera.

“Ocho semanas pasaron con la misma conducta de Bea, que daba golpes en mi pecho y olfateaba específicamente esta zona, hasta que un día sentí un bulto en uno de mis senos”, señaló Linda según informa el sitio Wales Online.

La mujer fue a visitar a un especialista quien le confirmó las sospechas: tenía un cáncer de mama que se desarrollaba rápidamente. Inmediatamente comenzó un tratamiento para combatir la enfermedad.

Curiosamente, Enya, de 3 años e hija de Bea, comenzó a comportarse de la misma forma que su madre. Actitud que ambas mantuvieron durante todo el tratamiento.

“Recordé el momento en que Bea y Enya dejaron de olerme y me pregunté si ese había sido el preciso instante en el que la quimioterapia había tenido éxito al atacar las células cancerosas del bulto”, dice la mujer.

Efectivamente los canes dejaron su extraño comportamiento cuando el cáncer había desaparecido gracias al tratamiento. Una muestra de que los perros pueden percibir cosas que muchas veces los humanos no toman en cuenta.

Foto: Shutterstock

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.